“El referee anunció el descanso y todos los jugadores pasaron a servirse sandwichs, cerveza y helados en íntimo consorcio”.

La cita aparece en el libro “Centenario: Historia Total del Fútbol Chileno 1895 -1995” del periodista Edgardo Marín y da cuenta del primer clásico universitario del que se tenga registro. Se jugó en calle Carmen, número 900 y terminó empatado a dos goles.

Desde entonces, Universidad de Chile y Universidad Católica se enfrentaron más de alguna vez, tanto en canchas amateur como en el profesionalismo, construyeron el espectáculo más grande del Chile predictadura y en la cancha la amistad de a poco fue incubando una rivalidad con todos los elementos del mejor suspense.

Los dejamos con 10 momentos de miedo en la vida del Clásico Universitario:

  • EL PRIMER GOLPE

La U y la UC se enfrentaron por primera vez en el profesionalismo el 2 de julio de 1939. El triunfo fue azul, con goles de Jaime y Guillermo Riera. En el arco cruzado estaba Sergio Livingstone, en el de la U Eduardo Simián, el Pulpo, quien atajó un penal.

  • EL SHOW DE LAS BARRAS

Una de las grandes atracciones de los clásicos universitarios era el espectáculo previo. Estudiantes de ambas casas de estudios preparaban shows para el clásico diurno (agosto) y el clásico nocturno o de la primavera (noviembre). La gente que iba al estadio acampaba un día antes para ver lo que preparaban ambas universidades. El peak se vivió entre los 40 y los 60, y eran verdaderas batallas de creatividad. En uno, la pelota con que se jugó el partido cayó desde un avión y famoso que venía lo llevaban al estadio. Hasta la reina de Inglaterra vio uno.

  • LA MANITO

La mayor goleada en un clásico universitario ocurrió en 1954. Fue una manito 5-0 de la UC sobre la U. Tres de los cinco tantos fueron convertidos por Miguel Ángel Montuori. El arquero derrotado era Mario Ibáñez.

  • EL IMPERIO DE LAS UNIVERSIDADES

Edgardo Marín llama la década de los 60′ como el “Imperio de las Universidades”. La UC y el Ballet Azul de la U se lo pelean todo, en batallas campales dentro de la cancha y un maravilloso espectáculo en la previa. Es el peak del clásico universitario. En 1962 asisten 85.268 personas al Estadio Nacional y en marzo de 1963 se disputa la final, en un duelo que favorece a la U por 5-3. Leonel Sánchez y Carlos Campos, máximo goleador en la historia del clásico universitario (14 goles), hicieron sufrir al golero Walter Behrens, quien pese a la derrota y los cinco goles en la canasta fue la figura del partido para los cruzados.

En el torneo anterior, 1961, la UC había logrado el título venciendo a la U por 3-2, gracias a un penal de Alberto Fouillioux a los 86 minutos de juego.

Carlos Campos

Carlos Campos, máximo goleador de clásicos universitarios (Revista Estadio)

  • 13 AÑOS DE MALDICIÓN (O PATERNIDAD)

La UC vivió una historia de horror entre 1971 y 1984: 13 años sin ganarle un partido a la U. La maldición acabó el 20 de octubre del 84, en una película llena de ¡suspenso. Después de ir perdiendo 2-1, Osvaldo Arica Hurtado empató a seis del final y en el último suspiro Gino Valentini puso las cosas 3-2. Los cruzados superaron a los azules en la tabla y desde ahí se volvieron invencibles hasta conseguir el título de aquel año.

  • EL COMBO DEL BETO ACOSTA

El campeonato de 1994 debe ser uno de los más electrizantes del fútbol chileno y se definió entre la U y la UC. En el primer capítulo, la UC venció por 1-0, jugando con nueve hombres, gracias a un cabezazo de Sergio Vásquez. Los cruzados jugaban con dos menos por las expulsiones de Nelson Parraguez y Alberto Acosta, quien se puso en el papel de villano de slasher film y casi le destroza la cara a Luis Musrri con un artero derechazo que dejó al azul con el ojo cerrado de la hinchazón.

  • TE ESTÁN BUSCANDO MATADOR

El segundo capítulo del 94′ ocurrió en la recta final del campeonato. La UC daba un baile hasta la expulsión del argentino Néstor Gorosito. Tras eso, la U recuperó el aire y a diez del final se adelantó con un gol en claro offside de Marcelo Salas. Pero a la FIFA. El Matador cobraba revancha y encaminaba a los azules a su primer título después de 25 años de sequía.

  • HUASO VS. HEIDI

12 de octubre de 2002, clásico igualado 1-1, Cristián Álvarez derriba a Mauricio Pinilla en el área penal y en la jugada el arquero de la UC, el gringo Johnny Walker, queda inconsciente. El técnico Juvenal Olmos había hecho los tres cambios y no había nadie para detener el lanzamiento desde los 12 pasos hasta que el propio Álvarez toma la responsabilidad. El Huaso se paró bajo los postes, a la espera de la ejecución a cargo de Pedro Heidi González. Momento tenso en el que el árbitro Carlos Chandía, haciéndose el chistoso, le dice a Álvarez que se tire a la izquierda, que el Heidi siempre los tira ahí. Silbatazo, remate y atajada de Álvarez.

  • DOBLE LADRIDO DE PITBULL

Gary Medel debutó profesionalmente en un clásico universitario de 2006, amenazando que si había que pegarle a Marcelo Salas lo iba a hacer. No le fue bien. Pero un año después fue el dueño de la película. La U comenzó ganando y camino a los camarines para el entretiempo, Medel se agarró a cabezazos con Eros Pérez, compañero de equipo. Tras el descanso la UC movió piezas y Medel convirtió dos goles que lo elevaron al panteón de los ídolos cruzados de todos los tiempos.

  • LO DAMOS VUELTA (EL COTILLÓN)

La final del Apertura de 2011 se jugó a dos partidos. En el primero, la UC dominó cómodamente y dio un paso importante al título -y su primer bicampeonato- al vencer por 2-0. El ambiente era de fiesta para el duelo de revancha, incluso con cotillón en el bus que los llevó al Estadio Nacional. Sin embargo, la U impidió el festejo. En una fantástica presentación y una espléndida actuación de Gustavo Canales, los azules vencieron por 4-1, dando origen al “Lo damos vuelta”, frase que también los acompañaría en la conquista de la Copa Sudamericana del mismo año.