Los delanteros pueden perder pelotas y fallar goles, y el mundo sigue girando alrededor. Pero si un arquero comete un error, la vida se convierte en un infierno. Así es el fútbol, injusto, y el portero español lIker Casillas lo sabe por experiencia propia.

El “1” del Porto enfrenta las críticas, luego de intentar interrumpir un contragolpe del Braga, en la derrota por 3-1 sufrida por su equipo. Jugándose los descuentos, Casillas trató de atacar por sorpresa a Alan, pero finalmente su torpe movimiento le dejó a su rival el arco a toda disposición.

Mamita querida.

El problema para Iker Casillas es que durante la temporada suma una colección de jugadas similares que mancillan su nombre. Otro ejemplo, sus fallas ante el Arouca y el Vitoria Guimaraes.

Sí, da para mirar hacia el lado.

Lo feo de esta historia es que los errores de Iker Casillas hipotecaron completamente las posibilidades del Porto de obtener el trofeo local y sepultaron incluso las propias buenas actuaciones del portero. De hecho, hace un par de semanas nomás, Casillas había tenido una actuación nivel Superman ante el Benfica. Paradas que recordaron los mejores momentos del Iker de los milagros del Real Madrid. Pero paradas que, a la luz de los nuevos sucesos, ya todos olvidaron.