Colo Colo venció a Universidad de Chile por 1-0 y dio un tremendo paso en su objetivo por obtener el título número 30 en sus vitrinas. Hubo polémica (un gol legítimo y un penal no cobrados a la U), la sensación de que no fue el mejor partido y una pila de incidencias que, a estas alturas, son solo literatura.

A la hora de encontrar una figura es difícil apuntar a un hombre dentro de la cancha. Los niveles individuales estuvieron bajos, a excepción del arquitecto de este equipo: Héctor Tapia. El ex jugador y hoy entrenador del Cacique supo mover sus piezas de manera adecuada y en vista de lo requería el juego. Al darse cuenta que la U jugaba mejor, leyó que la única manera de defender la ventaja (autogol de Roberto Cereceda) era replegarse. Lo hizo sin asco y la fórmula funcionó.

Hoy es el hombre del momento y aquí nos colgamos del carro de la victoria. Estos son 9 momentos en la carrera de Héctor Tapia en el fútbol:

Héroe Sub 17

Tito Tapia se encontró con la fama de manera temprana, siendo parte de la legendaria selección chilena sub 17, que obtuvo el tercer puesto en el Mundial de Japón 1993. Eran años en los que Dante Poli tenía futuro de Franz Beckenbauer, en los que Frank Lobos tenía porte maradoniano, en los que Sebastián Rozental era una saeta dorada y en los que Manuel Neira -el goleador- era tanto mejor que Ronaldo. Tapia no se quedaba atrás e incluso aportó con 2 goles (uno a Túnez en la fase de grupo y uno a la aún existente Checoslovaquia en cuartos de final) a la cosecha de la Roja.

Ídolo juvenil

Además del gran paso por Japón, Tapia tenía bonos extras al pertenecer a Colo Colo. Ahí la fama se amplificaba y era común ver a calcetineras fuera del Monumental esperando a los Tapia, Neira y Lobos. El trío era tan famoso que apareció en la telenovela de TVN, “Rompecorazón” (1994), interpretándose a sí mismos, e incluso ayudaron en la penetración del corte bacinica entre los adolescentes chilenos.

Bacinica Tapia

Tapia a la izquierda. (Pantallazo vía LUN)

Debut en Colo Colo

El primer partido de Tapia en Colo Colo es en 1994, con 16 años. Es el comienzo de un romance con varios altibajos, de esos tormentosos. Tito se mantiene por cuatro años en el Cacique, alternando titularidad con suplencia, ante viejos cracks como Ivo Basay y Marcelo Barticciotto. Los números dicen que hizo 32 goles en 82 partidos, y estuvo en cinco títulos albos (tres torneos locales y dos Copa Chile). En 1999, sin embargo, cree que no está jugando todo lo que merece y arma sus maletas con rumbo a uno de los grandes rivales albos: la Universidad Católica.

Un profesional

En 1998, Tapia hizo esta joya -después de la magia de Marcelo Espina- defendiendo a Colo Colo ante la UC.

Un año después, vestía la camiseta rival, la de la UC, para hacer este golazo, llevándose a Pablo Contreras al hombro.

En las dos ocasiones celebró el gol, sin alardes tribuneros del tipo: “no celebro los goles ante mi ex equipo”

Europa, Europa

Tras seis meses exitosos en la UC (9 goles en 15 partidos), Tapia parte al Perugia en Italia, donde para ser honestos no se adapta de gran manera.

Medallista Olímpico

¿Sidney 2000? Sí, Tapia estuvo en el plantel que consiguió medalla de bronce en los Juegos Olímpicos. Todos se acuerdan de Reinaldo Navia, Iván Zamorano y hasta de Sebastián González. ¿Por qué nadie de Tito? Tapia, que fue el segundo goleador del torneo Preolímpico del mítico Sudamericano donde Chile eliminó a Argentina, anotando 6 goles y quedando detrás de los 9 de Ronaldinho, sufrió un desgarro en Australia, que lo marginó de la competencia. Pero al final, igual recibió medalla.

Regreso a Colo Colo

En el Perugia la cosa no anduvo bien y Tapia volvió a Chile, a su Colo Colo. En 2001 se convirtió en el goleador del torneo con 21 tantos. La idea era que siguiera, pero vino el tema de la quiebra, tiempos en que a Colo Colo le cortaban el agua y la luz. Formalizada la crisis, Tapia fue uno de los primeros jugadores en abandonar el club al no aceptar una rebaja de sueldo de un 70%. Lo acusaron de mercenario, pero con el tiempo se supo que él y su papá habían puesto dinero para pagar sueldos en el equipo, dinero que nunca volvió. Su padre estaba peleado con los dirigentes y él dejó el equipo en su apoyo.

Eterno peregrinaje

Tapia Lille

Tapia con la camiseta del Lille de Francia

Luego de la salida de Colo Colo, Tapia se transformó en un trotamundos que, a cada tanto, volvía a Chile. La primera estación fue Palestino (2002-2003), donde se florea tanto que el Lille de Francia lo convoca (2003-2004). Allá hizo un par de cosas que en el 2004 lo hicieron vestir la camiseta de Cruzeiro de Brasil. En 2005 regresa a Colo Colo a tratar de salvar el barco con Marcelo Espina y Ricardo Dabrowski. No le va tan bien y Claudio Borghi, el 2006, lo invita a la puerta de salida. Unión Española, FC Thun, Palestino, Universidad Católica y nuevamente Palestino, al que salva de irse a la Primera B, cierran su carrera.

Retiro y carrera como DT

Tapia colgó los botines al final de la temporada 2009. En ese entonces ya estudiaba un curso de entrenador. En 2011 recibe la oferta de dirigir en divisiones menores de Colo Colo y un año después daba los primeros resultados: el trofeo sub 17 “Nereo Rocco”, en Gradiscia, Italia. En 2013, luego del enésimo despido de un entrenador (Gustavo Benítez), Tapia asume como interino. Deja buena sensación y se le otorga la chance de dirigir el equipo de manera oficial para el 2014. Hoy, tras la peor racha sin títulos -7 campeonatos- Colo Colo está a un paso de obtener su corona número 30.

De la mano de Tito Tapia