“¿Y de los láser que me apuntaban a los ojos, de los cinco láser a los ojos? Nadie habla de eso, hablan del gesto. Ellos hacen eso, yo hago un gesto, y todos quieren hablar mal de mí”. Viernes 11 de noviembre de 2011. Cristiano Ronaldo echa espuma por la boca. Portugal empata desabridamente contra Bosnia y el despiadado mundo solo critica al jugador del Real Madrid, quien al final del partido levantó su dedo del medio contra la afición balcánica. Estaba enfadado. Como símbolo de hostilidad, durante 90 minutos, los hinchas habían orientado sus punteros láser hacia el trabajado rostro de la estrella lusa. La luminosidad de los aparatos molestaba. CR7, eso sí, no es la primera víctima. En cualquier cancha, en medio de una pelota parada, los arqueros suelen sufrir con estos objetos. Y es cierto, nadie hace nada al respecto.

Sin embargo, los punteros láser y el fútbol también pueden trabajar por un fin más benévolo. Así lo demuestra un proyecto de la marca deportiva Nike. Se trata de FC247, una campaña realizada en España, en que usuarios de la marca convocan a un partido callejero nocturno y esta acude con una van al lugar dispuesto como cancha. Luego despliega una grúa y desde la cima, con un puntero láser, proyecta una cancha sobre la superficie elegida.

La experiencia desarrollada en el mes de mayo, en Madrid, también fue oportunidad para promocionar calzado futbolero, en especial los modelos Lunar Gato II y Elastico Finale II. Los conceptos de Nike Mi Pista, que se volverá a repetir, son: “Las grandes historias empiezan en campos pequeños” y “El fútbol existe donde hay alguien dispuesto a jugarlo. Pide tu pista y te la llevamos”.

Cool, bonito, aunque un poco pretencioso. El fútbol es aún más simple: basta una pelota y dos piedras como arco…