El singular mundo del fútbol argentino está listo para vivir su octogésima cuarta temporada de Primera División. El Torneo Inicial 2013 comienza este viernes, en una celebración que ya tiene un viejo conocido como invitado de piedra: la violencia. Para evitar que se desate o que asome su nariz en las tribunas de los estadios, manchando la pelota, la AFA anunció que durante las dos primeras fechas los partidos se disputarán solo con hinchas de los equipos locales y que entren en la categoría de “socios con cuotas al día”. Algo así como una fiesta VIP bajo el rótulo de “Fútbol para todos”, el programa gubernamental que permite la transmisión de todos los juegos por la TV pública.

En lo deportivo, 20 equipos en cancha buscarán acariciar la gloria que hoy vive en los brazos de Newell’s Old Boys, el último campeón. Boca y River tratarán de hacer su historia más grande, con superclásicos que elevarán la temperatura del calentamiento global, mientras que dos equipos de tradición vuelven a la serie de honor, luego de un par de temporadas pastando en la B. Pero no es lo único, hay mucho más. Aquí traemos las nueve razones para seguir el Torneo Inicial Argentino 2013.

Newells1. Campeón huérfano. Newell’s Old Boys cerró la temporada pasada con un rendimiento espléndido: semifinales de Copa Libertadores y el título argentino. El gran arquitecto del nirvana leproso fue Gerardo Martino, quien en la escala de idolatría de la mitad de Rosario llega segundo, respirándole en la nuca a Marcelo Bielsa. El Tata armó un equipo picante, irreverente y que con un poquito más de empeño prometía hazañas. Sin embargo, las grúas del mercado golpearon fuerte. El goleador Ignacio Scocco dejó la institución, mientras que Martino fue a cubrir la renuncia de Tito Vilanova, en el mismísimo Barcelona de Messi, Neymar y Alexis. Alfredo Berti será el encargado de reemplazarlo, mientras que Damián Manso y David Trezeguet aparecen como los refuerzos llamados a impedir el desinfle del club.

2. La limpieza de Boca Juniors. Luego de ciertos tropiezos y vagabundeos, el xeneize comenzó a extrañar épocas de gloria. Y en medio de la nostalgia y la melancolía marcó el celular de Carlos Bianchi. El Virrey, multicampeón de Argentina y de la Copa Libertadores con los oro y cielo, dijo “aló” y el romance renació. Sin embargo, hasta ahora el recuerdo eclipsa al presente. Boca, Riquelme incluido, estuvo lleno de baches que colaboraron con su peor rendimiento en la era de torneos cortos. Por lo mismo, y con el afán de no seguir en el camino del bochorno, el plantel se desprendió de varios valores que daban más negativo que positivo. Símbolo del éxodo es el delantero Santiago Silva. A la hora de los fichajes, en tanto, destacan los regresos de Fernando Gago, Guillermo Burdisso y el Cata Díaz, así como la apuesta ofensiva con Franco Cangele, Emanuel Gigliotti y Emanuel Trípodi.

3. River Place o Melrose Plate. El millonario enfrenta su segunda temporada desde su regreso a Primera. La B parece un fantasma lejano e incluso se encaramaron en la lucha por el título. De hecho, lo rasguñaron, pero andaban con las uñas cortas. La misión ahora es no desarmarse antes del objetivo y para ello se hicieron algunas apuestas que se transformaron en teleseries con olor a final feliz. La primera fue la de Jonathan Fabbro, ex Boca y que costó un parto sacar desde Cerro Porteño. Era un viejo capricho de Ramón Díaz, pero no sabemos por si su talento o porque bajo el brazo trae a Larissa Riquelme. Luego vino el gallito con Cruz Azul por Teófilo Gutiérrez y, finalmente, la búsqueda de delantero que acabó con la llegada de Rodrigo Mora, uruguayo cuya relación con Díaz no es una taza de miel. ¿La mala? No les alcanzó el aire para Maxi López. ¿Resultará todo este sufrimiento? En caso de un no, hay donde acurrucarse.

Veron

J.S. Verón (Juani Serra / CC BY 2.0)

4. La Bruja descuelga los zapatos. Juan Sebastián Verón le regaló muchas cosas al fútbol y una Copa Libertadores a Estudiantes de La Plata. Cuando terminó su trabajo puso los estoperoles junto a sus productos de crecimiento capilar y se sentó en el sofá de su casa a ver el show de Tinelli. Sin embargo, el equipo no aguantó el adiós y entró en un cuadro depresivo que se acentuó con la salida del DT, Alejandro Sabella. El bajón caló tan hondo que intentaron levantarse con Diego Cagna en el banco. Hoy, el equipo no puede darse el lujo de perder puntos, pues está al borde de la zona de pánico. La dirigencia, asustada, apretó la batiseñal y J.S. dijo “bue, vamos al laburo otra vez” y desempolvó los botines para volver a las canchas y hacerlas de héroe.

5. El Tanque del 99%, ¿el Tanque de la gente? Santiago Silva dejó Boca Juniors. Más bien, lo dejaron. El uruguayo, eso sí, jura que el otro 99% del fútbol argentino lo llamó para contar con sus goles. Al final, decidió que el jardín más verde era el de Lanús, archirrival de Banfield, donde seguramente ya no lo quieren y queman su camiseta. De la mano de los mellizos Schelotto, el granate pinta bien. Si bien abandonaron dos pilares como el venezolano Oswaldo Vizcarrondo y el uruguayo Mario Regueiro, la llegada de Silva y Leandro Somoza lleva a pensar que no habrá tanto espacio para la viudez. ¿Será momento para el segundo título del club?

6. A Racing se le fue el vecino. La Academia mira por la ventana hacia la casa del frente y sonríe. Independiente, el vecino que ha odiado toda la vida, masca lauchas: por primera vez en 108 años, el Rojo jugará en la B y los hinchas albicelestes tendrán material todo el año para cargarlos. Eso sí, también habrá momento para mirarse al espejo y ver cómo se viste el equipo para la fiesta de Primera. La sensación es que el club parte bien, pero que como en la mitad de la noche le viene el miedo a la altura. El DT Luis Zubeldía tiene crédito, pero con corralito por delante si no toma las medidas adecuadas. Lo más destacado que pudo agarrar en el mercado de pases fue el uruguayo Mario Regueiro.

Rosario

El Canalla vuelve a Primera (David Gabay / CC BY 2.0)

7. El regreso de los canallas y el Lobo. Además de Independiente, a la B también sacaron pasajes San Martín de San Juan y Unión de Santa Fe. Y como un clavo saca otro, tres de la B vinieron a reemplazarlos. Dos ellos son viejos tercios del fútbol argentino: Rosario Central y Gimnasia y Esgrima La Plata. ¿El otro? Olimpo de Bahía Blanca, club que la última década desarrolló vocación de ascensorista. Ahora desglosemos. Rosario, el Canalla, pasó tres temporadas en el infierno y Miguel Angel Russo fue quien obró el milagro. El DT sigue en la banca y su misión es no aflojar. Echarán de menos a Jesús Méndez, hoy bostero. ¿Gimnasia, el Lobo? Pedro Troglio los rescató del Averno y continuará en Primera buscando un tronco al cual aferrarse. ¿Olimpo? Una ruleta rusa.

Argentinos Juniors

El Bicho sufre con el promedio

8. La pelea por el descenso. Además de los tres ascendidos, hay otros cinco clubes que vienen enredados con nefastos promedios y ven cómo la B les guiña el ojo. Argentinos Juniors es el más comprometido de todos, se salvó por poco la temporada pasada y este año parece que combatirá los mismos demonios. Ricardo Caruso Lombardi logró el concurso de Pablo Migliore en el arco, pero el resto de los refuerzos no se escriben con letras doradas. Godoy Cruz, dirigido por Martín Palermo, tampoco tiene mucho aire. El pasado lo condena, pese al buen estreno del Loco en la banca mendocina. Atlético Rafaela también tiene amor a los elevadores, pero debería saber mantenerse por sobre la planta baja. Lo mismo debería regir para All Boys, quien antes de que se produzca un incendio llamó a Julio César Falcioni para hacer de bombero. Tigre respira más aliviado, pero entrenarse junto a Diego Cagna podría terminar siendo un salvavidas de plomo y le regala un lugar en este apartado.

9. La insoportable levedad del ser. ¿Qué pasa con San Lorenzo, Vélez, Quilmes, Colón, Arsenal, Belgrano? El Cuervo, con Pizzi en el banco, mejoró bastante su rendimiento y zafó de las urgencias del descenso. El Fortín se apresta a vivir el décimo torneo con Ricardo Gareca. El cervecero tiene espaldas, al igual que Colón y Arsenal, que sorprendió con el fichaje de última hora del colombiano Gio Moreno. Finalmente, el Pirata sacó pasajes a la Sudamericana y no tiene preocupaciones inmediatas en lo local.

Todos estos, en una de esas dan el campanazo y nos tapan la boca, pero lo más seguro es que no. Tampoco pasarán urgencias extremas con el descenso. O sea, en resumen, están ahí, porque están.