Es cierto, el fútbol americano (o fútbol estadounidense, si se prefiere) puede ser, muchas veces, un soberano aburrimiento. Sin embargo, la final del Super Bowl LI (51) fácilmente se inscribe como uno de los partidos más dramáticos en la historia de este deporte y uno que certifica la leyenda de la dinastía más importante de todos los tiempos: los New England Patriots de Bill Belichik y Tom Brady.

Sí, los Patriots obtuvieron su quinto Super Bowl bajo la dirección del entrenador y el mariscal de campo, récord individual absoluto en la NFL. Pero lo más increíble fue la forma en que vencieron a los Atlanta Falcons de Matt Ryan: remontando un 28-3 en contra y en el primer OT (tiempo extra) en la historia de las finales del fútbol americano.

La mejor manera de resumir toda esta locura es a través de elementos visuales. Así fue el Super Bowl LI:

En el primer cuarto, las cosas terminaron 0-0. Lo más relevante, Grady Jarret con el primero de los tres sacks en contra de Tom Brady. Nadie dijo que sería fácil:

En el segundo cuarto, las cosas se pusieron bastante feas para los Patriots. Devonta Freeman convirtió el primer touchdown para los Falcons:

Una conexión entre Matt Ryan y Austin Hooper, luego, ponía las cosas 14-0.

Y, para colmo, Tom Brady era interceptado por Robert Alford, quien básicamente establecía una galaxia entra los Falcons y los Patriots: 21-0.

 

Antes del show de mediotiempo con Lady Gaga, los Patriots lograron descontar, 21-3 con un gol de campo del pateador Stephen Gostkowski. Sin embargo, reiniciado el partido, los Falcons rápidamente volvieron a marcar un TD, dejando un 28-3 en el tablero y la impresión de que la historia estaba sellada.

Las probabilidades de que los Falcons obtuvieran el primer Super Bowl de su historia eran de un 99,6%. Sin embargo, es entonces cuando Tom Brady (TB12) y los Patriots comienzan la remontada más épica de la historia. Primero con una conexión entre Brady y James White.

Con el marcador 28-9, ambos entraron a hacer historia en el último cuarto. Gostkowski consiguió un gol de campo para acortar 28-12 y luego se produce una de las jugadas que cambia el switch: Dont’a Hightower anotó un sack en contra de Matt Ryan, quien perdió el balón y entregó una nueva posibilidad ofensiva para los Patriots. Brady lo aprovechó y con doble conversión puso el placard en 28-20

Luego, un par de errores de los Falcons entregó una nueva chance a los Patriots con menos 3 minutos y 30 segundos en el reloj. La travesía casi fracasa, si no es por esta fenomenal atrapada de Julian Edelman. Casi imposible de creer.

Con 57 segundos en el reloj, finalmente, James White y Danny Amendola se encargarían de poner todo 28-28, y llevar a la primera definición en tiempo extra del Super Bowl. Ahí, los Patriots ganarían el sorteo para comenzar y Tom Brady acarreó el balón para que, otra vez, White se convirtiera en un hombre adorado por la Pats Nation:

Los Patriots vencieron finalmente 34-28, se quedaron con su quinto Super Bowl y Tom Brady, por si alguien lo dudaba, se transformó en el mejor mariscal de campo de la historia. Felicidad absoluta, resumida por su esposa, la modelo brasileña Giselle Bundchen.