108 malditos años.

Todo un siglo en que fuimos testigos de dos guerras mundiales, se creó la radio, la TV e internet, y, al mismo tiempo todo un siglo para acabar con la maldición más larga en la historia del deporte estadounidense: los Chicago Cubs vuelven a ser campeones de las World Series de la MLB.

Después de estar perdiendo 3 juegos a 1 en la definición con los Cleveland Indians, los Cachorros igualaron 3-3 para extender la lucha por el título a un séptimo y definitivo partido, cuyo guión seguramente ya se escribe en las oficinas de Hollywood

El fin de la maldición vino con mucho, pero mucho suspenso.

Todo empezó de maravillas para los Cubs, con Dexter Fowler conectando un home run en el primer pitch de la noche.

Carlos Santana igualó pronto, pero los Cubs reaccionaron y en el medio de la quinta carrera dominaban con un claro 5-1. La historia estaba más cerca que nunca, pero justamente ahí es cuando comenzó el thriller. Un wild pitch entre Jon Lester y David Ross le permitió a los Indians descontar a un estrecho 5-3.

En la sexta, el tatita Ross (39 años), quien anunció que esta sería su última temporada, reparó en algo el daño causado para volver a dar respiro a los Cubs. El 6-3, lo celebró como corresponde (?) con un dick five o high dick o como sea que se llame esto que hizo con sus compañeros.

El golpe fue duro para los Indians, pero no estaban muertos. El juego se puso 6-4 y en la octava, HR Davis puso un home run doble que puso el partido 6-6 y llevó a LeBron James, hombre nacido y criado en Cleveland, a su mejor intento por convertirse en meme.

Luego vino la novena y nadie se hizo daño. Hora de ir a un extra inning, pero se puso a llover y el partido se suspendió por casi media hora.

De regreso, un hit de Ben Zobrist permitió a los Cubs adelantarse 8-6

Luego vendría el turno de los Indians, quienes alcanzaron a ponerse 8-7. Había ilusión, con dos hombres en base, pero Bryant capturó una pelota en el medio y Anthony Rizzo sepultó la corrida finalmente para darle a los Cubs el título tan soñado.

Un título que también celebraron los hinchas famosos como John Cusack, Eddie Vedder y Bill Murray

Así como toda la gente de Chicago -que no es de los White Sox-, que hoy celebra el tercer título en la historia del equipo ( 1907, 1908 y 2016) y el fin a 108 malditos años de sequía.