Este fin de semana la Fórmula 1 se corre en Estados Unidos, en el Circuito de las Américas de Austin, Texas. ¿El gran protagonista para la jornada? El rosado.

Sí, todo el Grand Prix estará teñido con ese color.

Eso incluye las chicanas.

Los neumáticos y detalles en los coches.

Así como parte de la indumentaria que usarán los pilotos en sus vehículos.

La razón detrás de todo esto es octubre, mes de campaña en la lucha contra el cáncer de mamas. Y la Fórmula 1 se suma al esfuerzo también hecho por otros deportes como el fútbol.

“Esta es una oportunidad para usar la plataforma de la Fórmula 1 como una fuerza para el bien común y apoyar la batalla contra el cáncer de mamas, una enfermedad que afecta a millones de personas cada año”, señaló la organización deportiva.

A la causa, obviamente, también se sumaron diversos pilotos de la competencia.