La franquicia cuyo dueño es Paul Allen -cofundador de Microsoft junto a Bill Gates- busca su primer título en la historia del Super Bowl. Durante la fase regular fueron sólidos (13-3) y en la final de la conferencia NFC batieron a los San Francisco 49ers, en el llamado “Hipster Bowl”. ¿Qué elementos los hacen merecedores del trofeo VIncent Lombardi?

1. Richard Sherman

El esquinero completó su tercer año en la NFL, convirtiéndose probablemente en el mejor hombre en el puesto dentro de la liga. Él lo sabe y lo ostenta cada vez que puede frente a los micrófonos. ¿La última? Tras inceptar el balón que les dio el triunfo sobre los 49ers y que derivó en un breve conato con su rival Michael Crabtree y esta entrevista. Obviamente no pasó inadvertido, pero el tratamiento de la noticia demostró que aún existen prejuicios o estereotipos raciales, los cuales se expresaron en el uso de la palabra “thug” (asociado a pandillas, a bling bling y generalmente a personas afroamericanas) y que vendría a ser un término “aceptado” en comparación a “N…”. ¿La cachetada a los medios? Sherman creció en una familia humilde, pero a pesar de sus dificultades se peinó en el colegio con puras A (7) y estudió en Stanford, una de las mejores universidades de Estados Unidos. Probablemente, el tipo es más inteligente que tú.

2. Russel Wilson

El mariscal de campo de los Seahawks es engañador. Fue seleccionado en tercera ronda del draft 2012, pero ese mismo año se transformó en el novato de la temporada. Gana menos de un millón de dólares al año -que no es nada en este lujoso mundo- y mide “apenas” 1,80 metro. Para la NFL eso es básicamente ser un enano. Pero ahí está, en el Super Bowl. ¿Cómo? Porque sus desventajas las suple con hambre de triunfo, inteligencia, rapidez de piernas y su osadía de arrastrar yardas con la pelota pegada a su cuerpo. Si bien sus números decayeron hacia el final de la temporada, sería un error confiarse.

3. La historia más inspiradora de la NFL

“Si realmente quieres algo, encuentras la forma para lograrlo”. La frase es de Derrick Coleman, fullback de los Seahawks y quien tiene una gran desventaja a la hora de jugar: es sordo. No escucha nada de nada, pero el tipo se las arregló toda su vida para ir superando obstáculos y cumplir su gran sueño: jugar en la NFL. Hoy además está en el máximo evento y podría salir con el anillo de campeón en su dedo. Vivarachos, en Duracell lo ficharon para este comercial.

4. Beast Mode

Marshawn Lynch es uno de los mejores running backs de la NFL. Este año, por ejemplo, anotó 12 touchdowns (el sexto mejor registro) y la mayoría corriendo grandes distancias. En el duelo ante los 49ers, por ejemplo, conquistó uno de 40 yardas. ¿Cuál es su secreto? El tipo es una máquina de músculos y no por nada es conocido como el “Beast Mode” (Modo Bestia). Toda esa fuerza y agilidad no es natural, el tipo la aprendió de las artes marciales, así que cuando agarra el balón hay que aguantarlo. Lynch, sin embargo, no es como Sherman. Si bien se relaciona con sus fans a través de redes sociales (que es lo que importa), le hace el quite a los medios.

Marshawn Lynch1

5. La Doce

Así como en el fútbol -el de verdad-, el público también es parte importante en el desarrollo del juego. Sin embargo, esto tomó otra dimensión en la NFL gracias a la barra de los Seahawks, conocida como “El Hombre 12”, y que es la más ruidosa de la competencia. Y está medido: los gritos de los fanáticos en el estadio CenturyLink Field llegan hasta los 137,6 decibeles (a partir de 125 db se puede sentir dolor de oídos). Jugar contra los Seahawks es un verdadero infierno. ¿La suerte de los Broncos? La final es en New York/New Jersey.

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