Al escribir “Sebastian Vettel is” en Google, los 10 primeros resultados sugeridos por el buscador son:

  • cretino
  • sobrevalorado
  • idiota
  • aburrido
  • odiado
  • abucheado
  • el mejor
  • malparido
  • tramposo
  • arrogante

La conclusión es elocuente: el piloto alemán no goza del cariño del mundo, pero en el único aspecto positivo que aparece en la lista, tampoco hay dudas. Sobrevalorado o no, Sebastian Vettel hoy es el mejor piloto en las pistas de la Fórmula 1. Dicho estatus lo confirmó el fin de semana recién pasado, al obtener el Gran Premio de India y coronarse como tetracampeón de la disciplina.

El título lo pone a la altura de Alain Prost y a la caza de Juan Manuel Fangio (5 campeonatos) y de su compatriota Michael Schumacher (7). Además, se suma a larga lista de logros ya conseguidos, entre los que destacan:

  • En 2007, Vettel debutó en la F1, conduciendo un BMW-Sauber, en reemplazo de un accidentado Robert Kubica. Fue en Indianapolis y terminó en el octavo puesto, convirtiéndose en el conductor más joven de F1 en puntuar en una carrera, con 19 años y 349 días.
  • En 2008, compitiendo por Toro Rosso, se transformó en el competidor más joven en conseguir la pole position (21 años y 72 días) y en el más joven en ganar la competencia (21 años y 73 días). Ocurrió en el Grand Premio de Monza.
  • En 2010, con 23 años y 135 días, Vettel se coronó como el campeón más joven en la historia de la categoría.

Sus seguidores lo adoran y hasta tienen una lista de “Vettel Facts” en los que se endiosa su contundencia. ¿Un ejemplo? “Sebastian Vettel no maneja a la velocidad de la luz, maneja a la velocidad de Vettel”. Pero como vimos, no es un sentimiento generalizado. ¿De dónde viene la idea de que Vettel es idiota, arrogante y aburrido?

Aquí, tres teorías que pueden trabajar de manera separada o conjunta

Sebastian Vettel01

El dedo triunfante de Vettel (CC BY 2.0 / Bertho RF1/
http://www.flickr.com/photos/presidenrf1)

1. Vettel convirtió la F1 en un espectáculo aburrido. El dominio del piloto alemán es abrumador, gana las carreras, las pole positions y hasta el quién vive. Hoy no existe otro competidor que parezca amenazar su reinado y los espectadores empiezan a ver esto con tedio. De hecho, este año fue abucheado en los circuitos de Monza y Singapur

2. Vettel es mal ganador. Un capítulo polémico se vivió en el Gran Premio de Malasia: su compañero de escudería Mark Webber dominaba la carrera, siendo secundado por el propio Vettel. Red Bull tenía asegurado el 1-2 y se decidió que lo correcto era darle la victoria al australiano. Sin embargo, Vettel desobedeció las ordenes, superó a Webber y luego celebró su triunfo, ¿Resultado? Más abucheos.

3. El dedo arrogante. Cada vez que gana, Vettel celebra levantando su dedo índice en señal de victoria y de que es el número uno. Dentro del ircuito, el gesto se ha vuelto insoportable. El alemán, en todo caso, no se inmuta. “Hemos tenido algunas conversaciones porque a algunas personas, por alguna razón, se sienten ofendidas por el dedo, pero creo que lo más importante es que eres quien eres y tienes que apegarte a eso”, dijo Vettel y con razón a Sky Sports. Pese a la lógica de que uno puede celebrar como quiera, hay fanáticos que también lo detestan, como es el caso del grupo en Facebook, llamado Que alguien corte el dedo de Sebastian Vettel.

Vettel no entiende por qué la gente lo odia. “Es muy difícil, personalmente, ser abucheado, incluso cuando no he hecho nada malo”, afirmó luego de su tetracampeonato.

¿Cambiará en algún momento esta situación?  Habrá que esperar a la temporada 2014.