¿Fuiste al gimnasio? ¿Hiciste alguna actividad física? ¿Saliste a correr? ¿Te levantaste de tu silla?… Antes de comenzar a pensar en excusas, te presentamos a Kyle Maynard.

Maynard no tiene piernas ni brazos. Nació con una rara condición llamada amputación congénita, la cual básicamente consiste en la presencia de una banda fibrosa que impide el crecimiento de las extremidades. Un destino que a muchos los tendría en la lona. Kyle, sin embargo, creció para superar obstáculos, para pensar sin límites.

Su impulso siempre lo canalizó a través del deporte. Primero fue el fútbol americano, luego la lucha libre. Ambos en su época escolar. “Perdí 35 veces consecutivas en un año y medio. Fallaba y fallaba, pero luego le encontré la vuelta”, le contó a Nike, empresa de la cual es rostro.

Hoy, el nativo de Washington D.C. tiene 30 años y llena su vida con un desafío tras otro. Una de sus últimas gracias, de hecho, fue convertirse en el primer cuádruple amputado en escalar el monte Kilimanjaro (5.895 metros) sin ayuda de prótesis. El plan era hacerlo en 16 días. Kayle Maynard vio la cima en apenas 10. 

La filosofía detrás de este hombre es clara: intentar e intentar. Mil y una vez…

“A veces, cuando vemos a un atleta que ha hecho algo diferente, algo grande, algo único, lo que vemos es su éxito. Lo que no vemos son las horas y horas de fracaso invertidas. Ese fracaso nos prepara para el éxito, porque sabemos lo que necesitamos cambiar”.

Inspiración y motivación pura que debiera ser suficiente para que muevas tu trasero. Si necesitas un empujón extra puedes leer su biografía “Sin excusas: La verdadera historia de un cuádruple amputado que se convirtió en campeón de lucha y en la vida”.