“Soy de la U desde el día que nací”, afirma Francisco Mouat, periodista y autor del libro “Soy de la U”. Aunque su primer partido fue una noche de verano en diciembre del 1969, su destino estaba marcado desde el parto, luego de que sus padres eligieran a su tío José Joaquín como su padrino. El Tío Chepe no solo era de la U… Jugaba béisbol por la U y lo llevó aquel 20 de diciembre a ver Universidad de Chile v/s Unión Española, partido en que los azules ganaron por 2 a 0.

Ser periodista de la U lo puso varias veces en la agonía de tener que fingir una objetividad que no existe en el desempeño de la profesión. En su rol como comentarista en radio ADN (2008-2012) tuvo que morderse la lengua, “taparme la boca”, para no gritar al aire el gol Juan Manuel Olivera que le dio el título a los azules en el Apertura 2009. Él prefería, y así lo pidió a su jefe en la radio, comentar partidos de clase B o C “en Santa Laura, La Cisterna, La Florida o San Carlos de Apoquindo”, deslizando en esta frase su ya declarado “sentimiento anti-cruzado”.

El ex Director de “Don Balón” (1992-1997), autor de la columna “Tiro Libre” y prolífico escritor, salió de aquel clóset futbolístico/periodístico y se lanzó a la tarea de escribir “Soy de la U” para averiguar qué es ese “sentimiento inexplicable” que tiene por la camiseta azul. XY lo entrevistó para conversar sobre el libro y lo que es ser hincha del club en vísperas del Súper Clásico contra Colo-Colo.

– XY: En la carta a Juan Villoro (autor de “Dios es Redondo”) le indicas que probablemente si escribes el libro vas a entender un poco mejor por qué eres de la U, qué es ese sentimiento inexplicable. Después de haberlo publicado, haberlo lanzado, haber recibido comentarios de los lectores e hinchas. ¿Tienes la respuesta?

– FM: Por supuesto que sigo sin poder describir en pocas palabras qué significa ese sentimiento inexplicable que suele habitarnos a los hinchas de un equipo. Los hinchas de la U no somos de una sola manera. Entre nosotros conviven cientos de tipos de hinchas. Te sientes más cerca de unos que de otros. Lo que nos hermana es esa camiseta a la que queremos y alentamos. No hay que pensar demasiado en esto, creo. Los amores, más que explicarlos, hay que vivirlos.

 XY: ¿Cómo ha sido la recepción de los hinchas azules respecto del libro? ¿Cuáles han sido los más entusiastas con su lanzamiento: los “chunchos viejos” o los “chunchos jóvenes”?

– FM: La recepción del libro ha sido bella e inesperada. Cuando publicas un libro, sueñas con que ese libro se meta en el corazón de un lector. Un lector activo, curioso, que se deja tocar por aquello que lee, basta para que ese libro deje de ser un objeto de papel y se convierta en un pedazo de alma. Todos los comentarios que he recibido desde que el libro apareció a comienzos de septiembre me han confirmado que escribir “Soy de la U” fue un regalo, un privilegio, y una magnífica oportunidad para conectarme con tantos lectores que al leerlo escriben, aunque sea imaginariamente, su propio libro de la U. Casi no hay día en que no reciba un correo o un mensaje por las redes sociales donde me hablen de Soy de la U y celebren su lectura. Asimismo, he recibido comentarios de lectores que no son de la U y lo han disfrutado, lo que nos demuestra que esta colección que llamamos “Amor a la camiseta” (Ndr: Lolita Editores) no solo está dirigida a lectores-hinchas-de-tu-equipo, sino también a lectores sin apellidos, dispuestos a entusiasmarse con una historia bien contada.

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“Experimento hacia esa camiseta lo que alguna vez un lienzo de la barra llamó sentimiento inexplicable”

 XY: ¿Cuál fue la parte más difícil de hacer el libro?

– FM: Sentarse a escribirlo de un tirón, cuando ya no había más apuntes que revisar, cuando ya el libro estaba metabolizado, siempre es la parte más dura. Es el momento en que te enfrascas en un esfuerzo físico y mental por convertir esa experiencia de aprendizaje y vida en un texto que debe fluir. Este libro se escribió durante cincuenta años, pero la parte más dura sin duda fue estar encerrado cerca de un mes escribiendo sin distracciones, acompañado de revistas, libros, estadísticas y esa concentración espiritual y obsesiva sin la cual no se puede escribir nada que merezca la pena.

– A tu juicio, con la experiencia de haber escrito y comentado sobre fútbol en Chile. ¿Es certero decir que la hinchada azul es la más fiel o es algo que se podría decir de cualquier hinchada de algún club del fútbol chileno?

– FM: Eso de la hinchada más fiel podría sentirlo cualquiera que se sepa parte de un piño de fanáticos que no transa su amor a la camiseta por un resultado. Entre los azules, seguro que hay exitistas y también hinchas de cartón, que no tienen la menor idea de lo que supone amar a una camiseta. Conozco hinchas de Audax, Magallanes y Unión Española que perfectamente podrían ser parte de los parciales más fieles que haya visto en la vida. Sin embargo, seguir la campaña de la U en Segunda durante 1989 fue una experiencia imborrable que nos fortaleció y nos demostró que somos parte de las hinchadas más fieles. Sabemos que la derrota y el fracaso son materias necesarias para vivir, y que la fugacidad de la victoria no es el gran objetivo final. El camino es la meta. Atravesar el camino es la vida. Que la U sea parte de ese camino ayuda a vivir, por supuesto.

 XY: El tema del Estadio de la U ha estado siempre presente en la historia del club y con diversos matices, algunos más trágicos que otros. ¿Debe seguir siendo un sueño para el hincha su construcción o es menos relevante que otros temas deportivos? Te lo pregunto a propósito de las dificultades para lograr una ubicación para instalarlo.

– FM: No me quiero morir sin ser parte de ese estadio de la U, propio, de fútbol, con las tribunas cercanas a la cancha, con un buen museo en sus dependencias. Los actuales dirigentes se comprometieron y hasta ahora no han concretado casi nada, salvo aprobar un proyecto que no sabemos finalmente dónde se emplazará. Ya está bueno: queremos estadio propio, AHORA.

 XY: A primera vista, las Sociedades Anónimas eran “la solución” para el fútbol chileno, según algunos, pero los resultados han sido dispares en los clubes. ¿Cuál es tu opinión sobre Azul-Azul y su gestión, incluso más allá de los resultados deportivos?

– FM: Azul-Azul exhibe algunos logros deportivos, básicamente en la era Sampaoli, y al menos sus dirigentes son de la U, lo que en otras concesionarias no ocurre. Pero no dejo de sentirme lejos de su espíritu y su modo de pensar. No me mueve ser propietario de la U. Me molesta la idea de que con dinero se compren cuotas de poder. Prefiero pensar que la soberanía de un club radica sobre todo en quienes lo sostienen afectiva y espiritualmente, en esos miles de hinchas que vamos al estadio, pagamos un abono y celebramos la salida del equipo a la cancha, o vivimos por radio o por televisión cada nuevo encuentro de la U. Me cabrea que un grupo de ciudadanos con plata no escuche las otras variables que entran en el juego, además de la económica. Queremos pelear campeonatos, por supuesto, queremos que el equipo juegue bien y divierta, queremos que los jugadores sientan algo especial por jugar en la U. Pero sobre todo queremos que el espíritu de la U transmita algo bello que permanezca en el tiempo. Sé que en estos tiempos es pedir demasiado. No me importa: soy un romántico viajero, a mucha honra.

Aquí puedes leer “Soy del Colo”, por Esteban Abarzúa