19,55 segundos. No es su mejor registro, pero fue suficiente para demostrarle al mundo quién es el puto amo de la velocidad.

Usain Bolt venció en los 200 m. planos del mundial de atletismo que se realiza en Beijing y se colgó su décima medalla de oro en este tipo de eventos.

El jamaiquino no llegó con cartel de favorito ni para los 100 m. ni los 200 m. planos. Las apuestas favorecían al estadounidense Justin Gatlin. Sin embargo, Bolt lo sacó de paseo en ambas competencias:

“Significa mucho para mí… Esto es grande. Estoy feliz de ser un diez veces medallista. Especialmente esta temporada en que mucha gente dudaba de mí, diciendo que perdería”

Bolt, sin embargo, no las ganó todas. Mientras celebraba su triunfo en los 200 m. planos fue arrollado por un camarógrafo que lo grababa abordo de un segway -el más estúpido de los vehículos construidos por la humanidad. Fueron segundos de tensión que pudieron haber acabado con el velocista más influyente de la historia, pero el tipo se paró como un rayo y ni siquiera se enojó.

Un campeón.