12-0. Ese era el récord invicto de Ronda Rousey en la UFC, lo que la convertían en una de las deportistas más dominantes del planeta, considerando cualquier disciplina. Dicho historial, además, le daba a la ex judoca olímpica el favoritismo en la pelea ante Holly Holm en la UFC 193.

Sin embargo…

Holm (10-0), una ex boxeadora de 34 años, planteó una pelea perfecta que remató apenas en el segundo round con un patadón que noqueó a Rousey y la coronó como la nueva campeona de la especialidad.

El golpe, además de quitarle el cinturón de monarca, envió a Rousey directo al hospital, desde donde envió un mensaje a sus seguidores a través de Instagram:

Una foto publicada por rondarousey (@rondarousey) el

“Agradezco a todos el amor y el apoyo. Aprecio las preocupaciones sobre mi salud, pero estoy bien. Como mencioné antes, tomaré un tiempo, pero volveré”