8.290 calorías. No es una exageración. Esa es la cantidad de calorías diarias que necesita un ciclista para enfrentar la dura competencia del Tour de France.

Cada etapa requiere resistencia y velocidad, por lo que la cantidad de energía de reserva debe ser así de alta. Pero ¿qué pasa si un simple mortal se somete a esa dieta? Niccolay Ramm, reportero de la cadena de noticias noruega NRK, quiso hacer un poco de periodismo en primera persona y decidió probar por sí mismo. Obviamente, el resultado no fue el que esperaba.

Ramm alcanzó a cubrir la mitad del desafío:

  • Desayuno: café, avena, un omelette, jugo de naranja, un batido, tres sándwichs de jamón y queso, 100 gramos de pasta y yogurt.
  • Merienda: una manzana, un plátano, un puñado de frutos secos, dos barras energéticas, más café
  • Snacks durante la competencia: dos croissants, dos latas de Coca Cola, siete gel energéticos y bebidas isotónicas

En total, 4.300 calorías. Ramm ni siquiera llegó al almuerzo y tuvo que agarrar un balde para vomitar. Le dolía el estómago y renunció a la misión. Por cierto, todo quedó grabado en este video: