Así como hay personas que ven el bien reflejado en el rostro de Jesús impreso en una tostada o la silueta de una nube, también hay otros que ven el mal en la figura de Donald Trump presente en la oreja de un perro.

No es una broma, incrédulos.

Este es Chief, un curioso, inteligente y juguetón beagle de dos años. Sus orejas largas son pura ternura, pero también han sido su propia espada de Damocles. Al ser tan largas, por mucho que sus dueños las limpiaran, Chief terminó atrapando un montón de polvo que, con el tiempo, se transformó en un quiste que ha opacado su felicidad como una sombra proveniente del Averno.

Lo más increíble de todo es que al ser llevado al veterinario se descubrió que el quiste tenía las formas de una maligna presencia: no otro que Donald Trump, actual presidente de los Estados (Des)Unidos.

Pobre Chief. No sólo tiene que mirarlo en las pantallas de la televisión, sino que lo tiene instalado 24/7 en su oreja.

Sus dueños, sin embargo, no están de brazos cruzados. De hecho, hace unos días lanzaron una campaña en internet para reunir los fondos necesarios para someter a su amado perro a una cirugía que remueva el quiste de Donald Trump.

Para ello abrieron una colecta en el sitio JustGiving, donde hasta ahora han reunido 355 de las 430 libras esterlinas que necesitan para realizar el procedimiento. Ayudémoslo.

¡Ahhh! Si en la vida real fuera tan fácil y barato…