Cooper Hefner es el hombre del momento. Hijo de Hugh Hefner y Kimberley Conrad, el tipo hoy se perfila como el elegido de su padre para heredar el gran imperio que ha construido: Playboy.

Últimamente, Cooper, de 23 años, se instala como embajador de la marca, teniendo varias apariciones públicas como el rostro de la compañía. En dicha labor también es presa de los medios, quienes hacen fila para saber sobre su vida y, particularmente, cómo fue crecer en la mansión Playboy.

Business Insider consiguió el botín y se sentó con el jovencito en una serie de entrevistas en las que abre las puertas de su existencia.

¿Cómo fue adolescencia rodeado de fiestas y conejitas?

“Mi padre nos mantenía fuera de las fiestas cuando estábamos creciendo. (N.de la R: Hefner tiene cuatro hijos, dos con Conrad) Como niños de 13-14 años nos escurrimos un par de veces para ver lo que sucedía”, contó Cooper sin entrar en detalles. También habló de la piscina Grotto: “Es entretenido, un lugar icónico y que la gente ve como una meca de las orgías, para mí siempre representó aventuras tipo Indiana Jones”.  ¿Sobre vivir rodeado de chicas guapas? “He conocido a varias, crecía con varias de ellas, cenábamos juntos, compartíamos. Tengo una relación de amistad con muchas de ellas”, añadió.

Cooper, sin embargo, aclara que por ser el hijo de Hugh Hefner eso no significa ser igual a él.

“Hay una idea preconcebida de que por ser el hijo tendré 3 chicas en mis brazos, pero busco lo mismo que todos, tener a alguien con quien tener una conexión y una vida mejor”, dijo. Su visión sobre el amor, de hecho, está más en las coordenadas de la monogamia. “Hay una diferencia sustancial con mi padre en la definición de una relación. Para él estar con alguien más que tu esposa no es algo malo, mentirle de que estás con otra persona es lo equivocado”.

Para muchos, la irrupción de Cooper y su visión coincide con la nueva cara que busca Playboy. Algunos lo llaman una “versión inclusiva” y otros van más allá, declarando que es un “Playboy feminista”. Sea cuál sea, el cambio es evidente.

¿Una prueba? Así lucía Playboy en internet, durante agosto de 2014 (NSFW) y así luce en febrero de 2015 (puedes hacer clic sin miedo). Los desnudos están completamente escondidos. La nueva Playboy es más una revista de estilo, algo como GQ o Esquire. Entre sus objetivos está recuperar las mejores plumas e intelectuales (tal como en los años 60) y volver alas raíces en torno a las chicas que exhibe. Parece un adiós al plástico y una vuelta a la belleza de la chica de al lado, típica en los inicios de la revista.