Van pasando las horas y los días desde el estreno mundial del Episodio VIII de Star Wars,  y el ambiente se empieza a llenar de una extraña combinación: Navidad y La Guerra de las Galaxias.

Y qué más navideño, después de los regalos y el Viejo Pascuero (Santa Claus), que una buena galleta de jengibre.

Por eso, la empresa sueca Star Wars Bakery acaba de mostrarnos una forma única de disfrutar ese inconfundible sabor: construyeron un temible (pero delicioso) Destructor Imperial Estelar hecho completamente de masa de jengibre.

Los pasteleros, que antes habían construido una réplica de los AT-T y del Halcón Milenario, esta vez quisieron un proyecto en grande y mucho más desafiante.

Tanta fue su felicidad que lo llevaron a la oficina de Estocolmo de la compañía de videojuegos DICE de manera que todos pudieran saborearse admirar esta maravilla.