Ir al bar, mirar a la barra, ver a Scarlett Johansson, hablarle y que ella quede prendada de tu belleza. Solo en dos dimensiones el milagro es posible: en un sueño o en una película. Joseph Gordon-Levitt lo hace eligiendo la segunda opción. El actor, guionista y director de cine jugó con sus redes y construyó una historia en la que, ni tonto ni leso, dirige y actúa como objeto de deseo de una de las actrices que más hace babear al segmento masculino ubicado entre los 18 y 40 años.

La cinta es “Don Jon”, una versión New Jersey y moderna del mítico coleccionista de mujeres creado por Tirso de Molina en “El burlador de Sevilla”, el año de la pera y en pleno siglo XVII. Jon es un muchacho tipo reality MTV, un zorrón, que le gusta ejercitarse con pesas, salir en su auto, tirar verso para seducir chiquillas y luego contárselo a sus amigos para que le hagan una estatua. Pero además es un adicto al porno. No le da descanso a la banda ancha.

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Tony Danza casi queda ciego con la voluptuosidad de Scarlett

Hasta que un día la conoce a ella, Barbara (Johansson). Letal como un sorbo de cianuro. “Eres la cosa más hermosa que he visto en mi vida”, le dice y se la echa al bolsillo. (Aclaración: eso solo pasa en una película, no lo intenten en sus casas, porque no les darán bola). La relación nace y Jon incluso lleva a la chica a almorzar a su casa para presentarle a su familia. Su padre (Tony Danza) felicita la conquista como solo un padre es capaz de hacerlo: “¿son esas tetas reales?”, pregunta. Finito.

¿El problema? Jon no puede sacar las manos del porno y es descubierto por Barbara, en plena observación-participante de un clip XXX. El conflicto se desenvuelve y cae en la cara como una comedia romántica que reflexiona en torno a diversos tópicos de la sexualidad en pareja, lejos de clichés y moralismos de a peso. Pues ¿qué tanto? El porno es parte de sus vidas, aunque mientan.

La cinta, hasta ahora, ha ganado buenas críticas. De hecho, fue parte de las favoritas en Cannes y las loas sobre la capacidad de trabajo de Gordon-Levitt se multiplican y amplifican al considerar sus cortos 32 años. Eso, sin contar a Scarlett Johansson, actriz en la que siempre pensó al momento de escribir el rol, y quien para su bendita y envidiada suerte decidió aceptar el trabajo con el corazón abierto.

Mira el tráiler de la película que se estrena este viernes en Estados Unidos: