Marco Antonio Solís es una de las estrellas platos repetidos del Festival de Viña del Mar y en su paso por el escenario causó una tormenta de estrógeno. El Buki es un galán que seduce con la voz, sus letras (sobre todo con “Si no te hubieras ido”) y por su estampa. A los 55 años, el cantante mexicano derrocha un estilo inigualable, de ese que no se compra en la farmacia de la esquina. Marco Antonio Solís es, básicamente, un ícono fashion.

¿Cómo lo hace? Hace un par de años le preguntaron si se consideraba un metrosexual. Él sonrió y salió con la pelota dominada contra el piso, para luego llenarse de filigranas al estilo Mario Moreno, Cantinflas.

“¿Qué es metrosexual? ¿Alguien que se cuida mucho o qué?… A lo mejor sí, no, bueno, me gusta ir al gimnasio cuando puedo. Pues sí, cuidando la figura, la desfigura, y no sé hasta qué grado llegue”, dijo Solís.

Clarito (?).

Marco Antonio Solis 01

Foto: Claudia Cisternas ©

Como sea, sabemos que hay varios que lo envidian. Está en forma y se da el lujo de experimentar con colores llamativos y pantalones pitillos que no le quedan a cualquiera. Marco Antonio Solís es tan maestro que puede usar lentes de sol incluso bajo techo sin que se vean estúpidos. (Recomendación: tú no lo hagas, tú no eres Marco Antonio Solís).

Y ni hablar de su pelo o de su barba. En cuanto a su cabello, siempre al viento y bien cuidado, hay escasos indicios de canas, las cuales están mucho más presente en su vello facial, presente desde 1982. En serio, no es un chiste. Esa barba tiene la misma edad de quien escribe estas líneas.

Marco Antonio Solis 02

Foto: Claudia Cisternas ©

Un crack, Marco Antonio. Copia y aprende.