Amo los perros. Son mi mascota favorita.

Pero dicho esto, es imposible negar la existencia de perros que son más feos que el hambre. Tan poco agraciados que cuando se miran al espejo sale la palabra feo. Tan alejados de la belleza que incluso que hay un concurso para al peor infractor. Se llama World’s Ugliest Dog Contest y se realiza en Petaluma, California, hace más de 30 años.

La ganadora de 2017: Martha, una mastín napolitana rescatada por la organización Dogwood Rescue Animal Project.

 

Martha tiene tres años y estaba a punto de quedar ciega por maltrato. Después de ser rescatada fue sometida a dos cirugías que le permitieron recuperar la visión y seducir con unos cachetes que le llegan hasta las rodillas. No es una exageración. Sus cachetes son tan grandes que parecen alas cada vez que los sacude.

El título le significó un trofeo, un premio de USD 1.500, un vuelo a Nueva York para apariciones en la prensa y el placer de ver el rostro de derrota en otros perros tan feos como ella. Aquí, algunos ejemplos:

 
Feos, feos. Del verbo feos.

Pero claro, ninguno como Martha, el perro más feo del mundo en 2017.