La forma de ver TV está cambiando y uno de los grandes culpables en este nuevo paradigma es Netflix. La empresa de suscripción y streaming, además de ser una especie de videoclub online, decidió este año meterse de lleno en la producción de series televisivas. La idea de que el negocio vive una época dorada los hizo caer en tentación y tiraron tres proyectos a la parrilla: “House of cards”, la resurrección de “Arrested development” y “Hemlock Grove”. ¿Resultados? En los cuarteles generales de Los Gatos, California, son bien discretos a la hora de compartir números que pudieran dar una idea cercana al ráting. Bloqueado el análisis cuantitativo, lo que queda es el acercamiento cualitativo. Y ahí, esta semana, Netflix recibió una noticia para celebrar con champagne.

El jueves se dieron a conocer los nominados para la edición 65 de los premios Emmy y Netflix alcanzó 14. Si bien está lejos de las 108 nominaciones recibidas por HBO, el suceso logra una dimensión más notoria al considerar que, por primera vez en la historia, una serie transmitida online postula a la categoría Mejor Drama. Se trata de la ya mencionada “House of card”, dirigida por David Fincher, el mismo de películas como “Seven” o “La red social”. Es un thriller protagonizado por el talentoso Kevin Spacey y que trata de representar -quizás al extremo- las malas prácticas de la política en Washington DC. Spacey es Frank Underwood, congresista demócrata por Carolina del Sur, quien al no ser considerado en el gabinete del presidente, como se lo habían prometido, comienza a planear una macabra venganza.

En total, la serie tiene 9 nominaciones entre las que se incluye la del propio Spacey, como Mejor Actor en Serie Drama, y la de Robin Wright, quien interpreta a la esposa de Underwood y postula a Mejor Actriz Serie Drama.

(Ve la lista de nominados aquí)

El reconocimiento está instalado, pero el triunfo no está asegurado. La entrega de los premios es el 22 de septiembre y “House of Cards” tendrá que competir con cinco grandes del cable (por segundo año consecutivo los cuatro grandes de la TV tradicional -CBS, NBC, ABC y Fox- se quedaron sin nominaciones en esta categoría): “Homeland”, “Game of Thrones”, “Mad Men”, “Breaking Bad” y “Downtown Abbey”.

Aquí un breve repaso a cada uno de los contendores.

Homeland

Fue la ganadora del Emmy 2012. Va en su segunda temporada y cuenta la historia de Carrie Mathison (Claire Danes), una agente de la CIA con desorden bipolar y que luego de liderar una operación no autorizada en Iraq es reasignada en una oficina de contraterrorismo en Virginia. Desde esa posición se le encarga descubrir y desbaratar el plan de un prisionero de guerra estadounidense que se volvió parte de Al Qaeda e intenta un atentado en suelo propio. La tercera temporada se estrena el 22 de septiembre.

Game of Thrones

La épica aventura medieval llega a los Emmy con 16 nominaciones. Su candidatura responde a la gran popularidad del show -es la serie más pirateada en el mundo- y a su cada vez más envolvente desarrollo. Terminada la tercera temporada, el producto marcó su clímax en el episodio “The red wedding”, el cual dejó a sus seguidores con tiritones. La serie relata la ficticia disputa del Trono de Hierro, en los Siete Reinos de Westeros. Anteriormente ganó algunos trofeos, pero siempre secundarios. ¿Será el momento de la revancha?

Breaking Bad

Un profesor de química basureado por sus alumnos, y que también trabaja en un lavado de autos, se entera de que tiene cáncer. Ve a su disfuncional familia y reflexiona, sin contarles, qué les va a dejar. Por arte de magia Walter White (Bryan Cranston) se transforma en dealer de metanfetamina y comienza a explorar los límites de la maldad. Cranston ganó tres Emmys consecutivos por su papel y hoy nuevamente aparece en la lista. La serie, en tanto, ha sido nominada tres veces sin recompensa. El próximo 11 de agosto se retoma la quinta y última temporada. Sus creadores no quieren irse con las manos vacías.


Downton Abbey

Es la serie internacional con más nominaciones en la historia de los Emmys. Retrata la vida de una familia aristocrática inglesa y sus sirvientes, durante las primeras décadas del siglo XX. Empieza con las noticias sobre el hundimiento del Titanic y recorre los años de la Primera Guerra Mundial. Este año corre con 12 postulaciones, entre ellas la de Mejor Actor y Mejor Actriz

Mad Men

El final también se acerca para la serie que retrata la vida de Don Draper (Jon Hamm), un exitoso publicista de los años 60 y cuya vida comienza a experimentar tormentosos episodios. En 2014, la serie vivirá su última temporada. Su impacto en la cultura estadounidense es tan evidente que cuatro de sus cinco anteriores temporadas ganaron el Emmy a Mejor Serie Drama. Este año pretenden recuperar el galardón robado por “Homeland” en 2012. Otro punto de atención será el propio Hamm, quien a pesar de haber estado nominado en cinco ocasiones, nunca ganó el premio al Mejor Actor.