El sábado 26 de abril se cerró, por fin, una leyenda urbana. Cuando el director de cine Zack Penn mostró el cartridge de “E.T. The Extraterrestrial” rescatado desde el basural de Alamogordo, el mundo geek pudo confirmar lo que ya muchos sospechaban pero que otros se negaban a reconocer: Atari había enterrado en Nuevo México su mayor vergüenza comercial, el fracaso más resonante en la historia de los video juegos hasta ahora.

Sin embargo, nadie puede condenar a esta empresa norteamericana por haberse equivocado. Por el contrario, Atari se asoma como uno de los emprendimientos más destacados de la historia del entretenimiento con una historia digna de ser replicada y enseñada. No sería el relato de un hombre de jeans y polerón negro de cuello alto, sino la de dos muchachos con Nolan Bushnell y Ted Dabney.

Acá te contamos 5 de los hitos más destacados de la historia de esta compañía:

1.- La elección del nombre y el logo

Si en la actualidad, para elegir un nombre de una empresa, los términos anglosajones predominan en el ambiente empresarial, la imagen de modernidad e innovación del Japón de los 80 llevó a Bushnell y Dabney a buscar un referente oriental para denominar la compañía.

Bushnell escribió algunas palabras del juego Go y eligió la palabra Atari debido a que era fácil de memorizar, escribir y pronunciar. Mucho más que Syzygy, término astronómico que ya había sido registrado por una empresa y que había sido considerado inicialmente como la marca de la naciente empresa de videojuegos.

Atari en japonés significa “que una ficha o un grupo de fichas está en peligro de ser capturadas por tu oponente”. O sea, equivalente a lo que en ajedrez sería un “jaque”.

El logo de las tres franjas en forma de A también es una inspiración japonesa, específicamente la figura del monte Fuji.

2.- El lanzamiento de Pong

Con la empresa Atari fundada en 1972 con un capital de US$500, Brushnell contrató al ingeniero Al Alcorn para comenzar a trabajar en un videojuego arcade. Brushnell consideró desarrollar un juego de ping-pong virtual (lo que en esa época era “virtual”) y se inspiró en las creaciones de Ralph Baer quien diseñó una serie de juegos semejantes al Pong que vendió a la empresa Magnavox, los creadores de la famosa consola Odyssey 1.

La empresa trabajó duro para crear la primera máquina Arcade de Pong y gracias a una inversión de U$1000 lograron sacar la versión inicial del juego. En septiembre de 1972 pusieron esta máquina en el “Andy Caps”, un bar de San Francisco. Al día siguiente de instalada, el molesto dueño del local los llamó para reclamar por la pésima calidad del aparato que instalaron: había durado un día funcionando. Cuando llegaron al lugar, se encontraron con lo que llamamos “un problema feliz”: la máquina estaba atestada de monedas a tal punto que no era posible insertar más. Los creadores de Atari se sobaron las manos…

Con el éxito esperándolos a la vuelta, decidieron montar un taller para armar más y más máquinas Arcade. Según Bushnell, al terminar los primeros dos meses de operaciones estaban construyendo a razón de 100 máquinas al día. Los cálculos indican que durante este primer período, Atari fabricó más de 9.000 Arcades.

3.- La consola casera

Hacia 1974, el éxito de Pong era tan avasallador que Atari se había ganado ya una demanda de Magnavox (por solo US$400.000) y una gran cantidad de imitadores.

Por eso, el próximo desafío era llevar Pong a los hogares, una que se conectara a los televisores, y no dejarlos solamente anclados en los bares. Los ingenieros Harold Lee, Alan Alcorn y Bob Brown se dedicaron a crear la versión casera del juego que fue mostrada por Nolan, orgullosamente, en la feria CES del verano de 1975.

Pero de ahí al éxito había un paso importante: la distribución. A Odyssey 1 le había ido lo suficientemente mal como para ponerse nervioso respecto del éxito de una nueva consola. Por eso, Atari no quiso correr riesgos: llegaron a un acuerdo con la empresa Sears, una conocida tienda por departamentos, quien aceptó invertir en la producción, distribución y publicidad de la consola Pong a cambio de que saliera por un año bajo su propia marca: “Tele-games”.

La multitienda vendió ni más ni menos que 150.000 unidades en la navidad de 1975.

Al terminar el contrato con Sears, Atari empieza a producir consolas con su propia marca, a hacer innovaciones sobre el juego. En 1976 vendían U$40 millones en ventas con un margen de U$3 millones. Lamentablemente, apenas daba para cubrir la producción. Sin embargo, era el germen de lo que vendría después.

4.- Atari 2600

Para quienes ya pisan los 40 años, hablar de consolas de juegos es hablar de Atari 2600. Para muchos, este producto de Atari marca un antes y un después en el entretenimiento casero.
Hacia 1976, en la industria de los videojuegos ya no era un misterio el éxito de Atari en la venta de sus consolas Pong. Por eso, Warner decide apostar por el rubro y le ofrece a Bushnell comprarle Atari por U$28 millones. El proyecto estrella sería una consola de juegos de nombre “Stella” que permitiría cargar varios juegos en modalidad de cartridge, con dos joystricks, transformador y conexión al televisor.

Para este proyecto, Warner invierte U$100 millones. En octubre de 1977 lanzaron al mercado la VCS (Video Computer System) que tenía nueve juegos en el momento de su aparición. El éxito nuevamente acompañaba a Atari y la Navidad sería una vez más el barómetro del triunfo. Se armaron verdaderas filas de compradores afuera de las tiendas para tener este aparato que por U$200 llevaría el entretenimiento a casa.