En diciembre de este año se cumplen 30 años del disco “La voz de los 80”, uno de los pilares del rock chileno y latinoamericano. Sin embargo, el espíritu celebratorio se encuentra extraviado en medio de la lucha intestina entre dos de los tres integrantes de Los Prisioneros, la banda a cargo del álbum: Jorge González y Claudio Narea. Ambos no se pueden ver, menos luego de que el último lanzara la versión definitiva de su libro “Los Prisioneros, biografía de una amistad”.

Obviamente, el texto se sumerge en diversos momentos de la banda, pero el jugo que se exprime se centra en las afirmaciones de Narea sobre una supuesta homosexualidad de González y de cómo este ha vivido obsesionado con él desde que eran compañeros de colegio. Según Narea, dicha tormentosa obsesión se ha reflejado en un González que le ha declarado amor a su hermana y a sus novias.

En la promoción del libro, Narea ha disparado su teoría a discreción:

“Yo creo que, con todos los antecedentes, sí, Jorge González es homosexual, pero no lo quiere reconocer”

Mentiras Verdaderas, La Red, 30 de septiembre 2014

“Yo nunca me he enterado que haya tenido un pololo, siempre tuvo pololas. Yo creo que tiene un conflicto”

Mentiras Verdaderas, La Red, 30 de septiembre 2014

Todos o lucran, o cuentan historia, o meten la verdad debajo de la alfombra. ¿Cómo yo podría sacarlo del clóset si él ya ha expresado sus preferencias por sus amigos? Yo no acusé a Jorge González de homosexual. Él mismo dijo que le gustaban sus amigos

Más Vale Tarde, Mega, 29 de septiembre 2014

La última frase aparece como una defensa a las críticas de “gonzalistas” y personas sin afiliación en el conflicto, que apuntan que a Narea no tenía por qué andar sacando gente del clóset, que acusarlo es darle una connotación negativa a algo que no debería tenerla.

También hay quienes dicen que Narea solo, como dice una canción de Los Prisioneros, quiere dinero.

Puede que sí, puede que no. Quién sabe. Lo preocupante son los escabrosos relatos en torno a la supuesta obsesión de González con Narea y cuyo clímax es cuando Jorge se acuesta con la esposa de Narea.

El clip es complementario al relato hecho en “Más Vale Tarde”, un día antes

Cuando él ya pierde cualquier oportunidad con Claudia un día llega a mi casa. Era la época en que ya nos daba susto. Llega de Estados Unidos, va a mi casa y nos dice que acepta que nos quedemos juntos, pero que quiere que nos acostemos los tres juntos: Piénselo y después me dicen. Yo lo miraba con mucho temor, con mucha desconfianza. Daba susto. Después de que tomamos once, volvió a preguntarnos, y yo le dije que no. Ahí se enojó y empezó a gritarme y se fue de la casa dando un portazo. Al día siguiente nos avisaron que se había cortado las venas.

Esto, sin dudas, va más allá de ser sapo o no. De querer ganar dinero o no. Narea tiene derecho a contar la historia desde su perspectiva, y así como suena es espeluznante, psicoseo puro. Más aún cuando no sería la única vez. Según Narea existen episodios de persecución, cartas y llamadas telefónicas misteriosas en otras relaciones amorosas que tuvo e incluso supuestos hackeos de cuentas en Facebook.

González, guarda silencio. ¿Cuál es su versión?

El cuento es funesto y, más allá de que sea verdad o no, estrecha el corazón.