Cada 5 de mayo la cebolla se pica más finita que nunca. Cada 5 de mayo se conmemora un año más sin la voz más sentimental de Latinoamérica, la voz del bolerista peruano Lucho Barrios.

Nacido en Perú (Callao, 22 de abril de 1935), pero ciudadano de todo el continente, su timbre lleno de sentimiento anudó gargantas y fabricó lágrimas con canciones propias y con otras que, si bien no nacieron de su pluma, alcanzaron la inmortalidad gracias a sus emotivas interpretaciones. Muchas de ellas, odas al desamor. Muchas de ellas, la banda sonora de noches en bares donde el único compañero es el alcohol.

Sus más de 50 años de carrera artística entregaron al mundo un gran repertorio y le significaron un reconocimiento eterno, el cual incluso le permitió traspasar las fronteras hispanas para cantar en el mismísimo Teatro Olympia de París, Francia. Un momento cúspide, pero que no más importante que el lugar del corazón en donde guardamos sus canciones.

¿Cuál es la mejor canción de Lucho Barrios? Para nosotros la pelea está entre el crimen pasional de “Señor abogado” y la sinceridad de “Amor de pobre”. No obstante es algo subjetivo. Para otros podría ser su inmortal versión de “La joya del Pacífico”, la emocionante “Mi niña bonita” o quizás la devastadora “Me engañas mujer”. Ante tantas posibilidades, la mejor forma de resolverlo es a través del voto popular: