“Scarface” es uno de los villanos más emblemáticos de Hollywood. El mafioso, cuya historia está inspirada en las andanzas de Al Capone, ha sido llevado a la pantalla grande en dos ocasiones: 1932 (Howard Hawks) y 1983 (Brian de Palma). A ellas, ahora, se sumaría una tercera versión, la cual estaría en manos del director chileno, Pablo Larraín.

El personaje de Scarface apareció por primera vez en una novela de 1929, firmada por Armitage Trail. Sus similitudes con las fechorías de Al Capone, en Chicago eran elocuentes, pero nunca se reconocieron abiertamente. Suponemos que para no irse a dormir con los peces. En 1932, Hawks adapta el texto para convertirlo en una película, “Scarface: The Shame of a Nation”, del género gangster. El actor Paul Muni encarna a Tony Camonte, inmigrante italiano que conquista las calles, matando a pandillas rivales, jefes y amigos.

En los años 80′, el clásico fue revisitado con la pluma de Oliver Stone y la dirección de Brian de Palma. La cinta tiene algunos cambios, entre los que destaca el origen del mafioso. En “Scarface” (1983), el protagonista es Tony Montana, un refugiado cubano que se convierte en capo de la droga que circula por Miami. En el papel principal brilla Al Pacino.

 “Say hello to my little friend”

¿Qué contará la tercera versión? Según el sitio “The Wrap”, Universal Studios, venía ponderando la idea desde 2011 y el nombre del director chileno aparece casi cocinado. En cuanto a la trama, Chicago y Miami darán paso a la ciudad de Los Angeles. El plan es que el nuevo Tony sea mexicano.

¿Quién es Pablo Larraín? El santiaguino es director de cuatro películas, aclamadas tanto en el país como en el extranjero. Si no lo conoces, acércate a él a través de su trabajo:

Fuga (2006)

Tony Manero (2008)

Post Mortem (2010)

No (2012)

Esta última fue nominada al Premio Oscar a mejor película extranjera y relata las peripecias de un publicista (Gael García Bernal) durante la campaña política del No, en el Plebiscito de 1988 y que acabó con 17 años de dictadura al mando de Augusto Pinochet.