Probablemente haya pocos actores secundarios del nivel de Philip Seymour Hoffman, de esos que sin querer pelean seriamente la atención del espectador, pero que están siempre en función del relato.

A sus 46 años, este rubio y pálido actor, padre de tres hijos, murió a causa de aquellos excesos que había adoptado en su juventud, mientras estudiaba en la Universidad de Nueva York, y que había retomado en los últimos años. Una jeringa en el brazo y un mal cálculo en la dosis se llevaron al ganador del Óscar como Mejor Actor por su interpretación de Truman Capote (2006), quizás la actuación más rutilante de una carrera llena de puntos altos que destacaban más que su persona. Según Seymour, de hecho, la gente lo reconocía a veces en la calle por sus personajes y no por su nombre.

Hoy recordamos a este actor con solo 5 de sus mejores interpretaciones. Una selección a todas luces injusta y arbitraria, probablemente, pero que sirve como inicio para recordar eternamente su voz grave, su figura ancha y su palidez excesiva que le robaba la pantalla hasta al más famoso.

 

Scotty J., “Boogie Nights”

Bien avanzado el relato, un pálido muchacho llega a una de las fiestas de Jack Horner y lo que ve llena sus ojos y su corazón. Amor a primera vista. En la piscina está un muchacho de cuerpo cuidado y bello rostro, listo para transformarse en Dirk Diggler (Mark Wahlberg), que será su perdición y la causa de tantas malas decisiones.

Scotty es el gordito asistente de piso en las filmaciones porno de Horner, el amigo de todos, el que sostiene el micrófono cuando el director dice acción y que, por poco, casi lo suelta de impresión cuando ve desnudo por primera vez a Dirk Diggler, el nuevo chico del barrio con un amplio talento en la entrepierna.

El muchacho, ingenuo, trata de seguir al pie todo lo que hace su amor platónico y no puede contenerse de demostrarle su amor antes de que llegue el año nuevo de 1979. Una interpretación notable de Seymour que recordamos en esta, una de las mejores escenas en que él aparece.

Lester Bangs: “Almost famous”

Todos en la vida necesitamos un mentor, alguien que la tenga clara y sea capaz de mirar nuestra miseria desde afuera. Alguien que venga de vuelta, en el fondo, y Lester Bangs viene de regreso en esto del periodismo musical.

Pero más importante aún, Bangs es un tipo vivido y con la asertividad que se necesita de un verdadero amigo: aquel que no tiene miedo en decirte, directo y a la cara, que no eres cool, que fuiste engañado, embriagado por una banda de rock de medianía de tabla que va en el duro camino al estrellato.

En “Almost famous”, Seymour personifica al reconocido crítico de rock de Rolling Stone y Creem que se hace amigo de William Miller (Patrick Fugit) y lo aconseja mientras éste va en gira con “Stillwater”. Comparte con éste escenas inolvidables como esta, en donde telefónicamente asiste a un decepcionado y triste William que necesita hacer su artículo para la Rolling Stone.

Truman Capote

En Kansas, 1959, una familia completa muere asesinada. Es un homicidio a sangre fría que impacta a todos los Estados Unidos, genera desconfianza y terror. Los autores de la muerte de los Clutter son dos ex convictos que pensaban que el botín sería jugoso pero se decepcionaron cuando descubrieron que no había efectivo y que la caja fuerte que les habían “dateado” era solo una ficción. Mataron por 50 dólares.

Antes de que se supiera que se trataba de Dick Hickock y Perry Smith, el periodista Truman Capote ya había entrevistado a la policía y a los amigos de las víctimas en busca de la verdad. Con su voz particular, el también escritor se adentra en el homicidio y en los asesinos y logra una novela que marca un antes y un después en el periodismo: “A sangre fría”.

Seymour personifica ni más ni menos que a Capote en esta película que aborda el desgastante proceso que vivió el autor al investigar y escribir este clásico de la novela de no-ficción. Un papel que le significó lograr un Oscar como Mejor Actor y, por fin, el reconocimiento a muchos años de trabajo potenciando el guión, la película y la actuación de otros.

Acá lo recordamos en esta escena donde uno de los asesinos, el más cercano, le pide que esté ahí en el momento de la ejecución.

 

Andy Hanson: “Before the Devil Knows You’re Dead”

Andy tiene la receta para ser feliz con su esposa: necesita dinero. Ninguna novedad para muchos, probablemente, pero en la vida del mayor de los Hanson la plata es un asunto prácticamente de vida o muerte. Es lo que hará la vida de ambos menos miserable, pero también permitirá un nuevo comienzo en Río de Janeiro, tierra de relajo, sol y esperanza. El paraíso sudamericano sin tratado de extradición con Estados Unidos.

Necesita de su hermano Hank (Ethan Hawke), el menor, otro más que requiere con urgencia el dinero para solucionar su vida de separado miserable que lleva tres meses sin pagar la mantención de su hija.

Aquí, Seymour se luce como el frío y manipulador hermano mayor con vicios muy secretos y pocas virtudes públicas, con problemas de relación con su padre. Como en una ironía de la vida, se pasa momentos de su existencia en un departamento lujoso, atravesado por una jeringa que lleva heroína, droga para una tranquilidad momentánea que lo lleva a momentos de honestidad y lucidez.

Recordamos su aparición en esta película en una de las escenas previas a descubrir la receta para su felicidad.

 

Padre Brendan Flynn: “The doubt”

A veces carcome. A veces cubre. Y el bondadoso padre Brendan Flynn bien lo sabe. La duda permite seguir adelante en la vida estrujando el momento y sin ninguna certeza de que el pasado no va a volver nuevamente a aplastarnos a cara. Merecida o inmerecidamente.

Frente a una inagotable Hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep), Seymour se luce con la interpretación de un ambiguo sacerdote, con un pasado también ambiguo, que es capaz de ganar la simpatía hasta del más escéptico de los mortales. La lucha entre ambos miembros de la Iglesia es secreta, desde el púlpito o desde las sombras, pero se desata en escenas para dejar helado a cualquiera.