2017 es un año especial para los fanáticos de Quentin Tasrantino. Esto porque se cumplen 25 años del estrenó de Reservoir Dogs, la película que catapultó al director a la fama mundial.

Ciertamente, hay muchas actividades que rodean la celebración, como el lanzamiento de un juego relacionado con el film, una reunión del director con sus actores y el reestreno de la obra en el Cine Capitol de Madrid.

Para muchos, la película redefinió la forma de entender el cine. De ahí, tanta devoción.

Obviamente, nosotros nos sumamos a los festejos y planteamos cinco razones (irrefutables) de porqué hay que ver esta película una y otra vez.

1. LOS DIÁLOGOS

 

La escena de apertura de la película es un verdadero golpe magistral en la cara del espectador. Uno va a ver una película de asaltantes y se encuentra con unos tipos rudos, vestidos de negro, algunos con cara de pocos amigos, hablando de que “Like a Virgin” de Madonna se trata de una chica que está con un hombre con el pene grande. “La canción entera es una metáfora de penes grandes”, afirma Mister Brown (Quentin Tarantino).

Hay otras joyas notables e inolvidables en el transcurso de la película que sorprenden, causan risa. Algunos ejemplos:

Mr. Pink: “Yo no doy propina porque la sociedad dice que tengo que hacerlo. Está bien, si alguien se merece una propina, si realmente pusieron algún esfuerzo, voy a darles un poco extra. Pero dar propinas automáticamente, es para los pájaros. En lo que a mi concierne, ellas solo están haciendo su trabajo.”

Mr. White: “La elección entre hacer 10 años (en la cárcel) y echarme a un estúpido, no es una elección para nada. Pero no soy un loco.”

Mr. Blonde: “¿Vas a ladrar todo el día, perrito? ¿O vas a morder?”

-Mr. Pink: “¿Por qué no podemos elegir nuestros propios colores?”

-Joe: “De ninguna manera. Traté una vez, no funciona. Tienes a cuatro tipos peleándose sobre quién va a ser -Mr. Black, pero no se conocen entre sí, así que quiere ceder. No, yo elijo. Tu eres Mr. Pink. Y agradece que no eres Mr. Yellow.”

2. LA CATARSIS DE LA VIOLENCIA

Cuando ha recibido críticas respecto a la excesiva violencia que se muestra en sus películas, Quentin ha sido claro: él hace cine para adultos. Aunque en la vida real está en desacuerdo con el uso de la violencia, cree que en la pantalla es divertida.

Reservoir Dogs tiene escenas escenas brutales y sangrientas. Mr. Blonde (Michael Madsen) torturando a un policía debe ser una de las más recordadas, no solo por el nivel de frialdad con la que el delincuente corta la oreja de Marvin, sino porque está acompañada de un irónico bailecito al ritmo de Stock in the middle with you de los Stealers Wheel.

Pero hay más:

  • Tras los créditos, Mr. Orange nadando en sangre que sale de su estómago.
  • La fuga de Mr. Pink con los diamantes, abriéndose paso a los tiros y esperando a la policía parapetado detrás de un auto.
  • Mr. White disparando a los policías de una patrulla que los perseguía.

Para terminar, el tenso y bello momento del final: un Mexican Stand-Off con los protagonistas disparándose entre todos.

3. LA MÚSICA

¿Has oído los Super Sonidos de los ’70 de K’ Billy?, le pregunta Mr. Blonde al policía mientras saca una navaja de su bota.

La música es omnipresente en el cine de Tarantino y Reservoir Dogs no es la excepción. Durante toda la película, el programa de K’ Billy donde “los 70 sobrevivieron” se transforma en la banda sonora de un fallido asalto y de sus consecuencias. Así podemos ver los créditos de apertura, con los perros caminando mientras suena “Little Green Bag” de George Baker Selection. A Mr. Orange completamente nervioso en el auto de Nice Guy Eddie mientras suena “Hooked on a Feeling” de Blue Swede o a los delincuentes tratando de hacer confesar al policía con ” I Gotcha” de Joe Tex.

El punto culmine, después de toda esa tensión, son los créditos finales con “Coconut” de Harry Nilsson.

¿Interesado en escuchar la banda sonora? Acá tienes un video con todas las canciones.

4. LOS TIROS DE CÁMARA

Para los fanáticos de Tarantino, no es un misterio que el tipo es un cinéfilo. Además, trabajó en un videoclub donde tuvo la oportunidad de ver una gran cantidad de película, así que algo de bagaje tenía al escribir el guión y filmar Reservoir Dogs.

Por eso la película tiene escenas que destacan no solo por los diálogos, sino que también por el uso de encuadres y/o posiciones de cámara. Algo que se transformó en un sello del cine de Tarantino es, por ejemplo, la clásica cámara al interior de la maleta de un auto. La escena de inicio también es un notable ejercicio de filmación y edición, con los personajes en planos cerrados y la cámara pasando por las espaldas para utilizar a los personajes como cortinas.

Para esta película, Tarantino además utilizó el formato de pantalla ancha, por lo que ciertas escenas se puede sentir una reminiscencia a los westerns que tanto le gustan.

5. LOS GRANDES TEMAS

Cuando Harvey Keitel leyó el guión no solo quiso participar como actor de la película, sino que además se ofreció respetuosamente como productor ejecutivo. A su juicio, según comentó Tarantino, en la película se iban a decir cosas que no se habían dicho en el cine hasta ahora. O, al menos, no de la manera en que estaban escritas en el papel.

Gran parte de la película se basa en el tema de la lealtad y la traición. Personas que pasaron años en la cárcel para no delatar a sus jefes contra un policía que debe actuar de encubierto y ser leal al trabajo que se comprometió a hacer, pero traicionando a un amigo. Al mismo tiempo, se hacen presentes las imágenes paternas que terminan en ese tenso tiroteo final.

Por supuesto, también se discute sobre el valor de la vida: “¿Mataste a alguien?” pregunta Mr. Pink. “Solo unos pocos policías”, responde Mr. White. “¿No a personas normales?”, pregunta Mr. Pink. “No, solo policías” dice Mr. White.