Clint Eastwood, el viejo y malas pulgas Clint Eastwood, acaba de meter un golazo en los cines de Estados Unidos. Su última película como director, “American Sniper”, es una fábrica de dinero. En su primer fin de semana de debut logró 89,5 millones de dólares y se convirtió en la cinta más taquillera estrenada en el mes de enero, superando a “Avatar”. De yapa recibió seis nominaciones a los Oscar, entre las que destacan Mejor Película y Mejor Actor, gracias a la sólida interpretación de Bradley Cooper.

“American Sniper” (o “Francotirador” en cines latinos) es la historia de Chris Kyle un Navy SEAL que es apuntado como el francotirador más eficaz en la historia militar estadounidense. Se le contabilizan 160 muertes oficiales entre 2003 y 2009, durante la invasión a Irak. Al volver del campo de batalla escribió una autobiografía y en 2013 murió a manos de un soldado con síndrome postraumático, uno de los grandes padecimientos que sufren los veteranos de guerra, una de las aristas a las que más se le saca punta durante el film.

La película está bien filmada, bien dirigida, pero deja en el aire la necesidad de tomar una posición moral en torno a la función de un francotirador. La gran mayoría de los estadounidenses cree que las acciones de Kyle caen bajo la categoría del “heroísmo”, de un hombre que defendió los supuestos principios de la libertad y la democracia. Ya saben, la típica bandera enarbolada en estas expediciones militares de las barras y las estrellas.

Sin embargo, también hay algunos que se oponen a esa visión. Quienes consideran que combatir a miles de kilómetros no es un servicio y que incluso es un acto de cobardía.

Uno de los que salió al frente fue el director Michael Moore, en Twitter

En español: “Mi tío fue asesinado por un francotirador en la II Guerra Mundial. Nos enseñaron que los francotiradores eran cobardes. ¿Dispararías por la espalda? Los francotiradores nos son héroes. Y los invasores son peores”

Por supuesto, la frase incendió el sentir de almas nacionalistas. Y también lo hizo un tuit de Seth Rogen, director y actor de “The Interview”, la película que desató una crisis cibernética con Corea del Norte.

“American Sniper me recuerda la película que se muestra en el tercer acto de Bastardos sin gloria”, posteó y muchos hicieron puentes con que la obra de Eastwood era un panfleto tal como lo hacía el régimen nazi para enaltecer su superioridad. Rogen tuvo que salir a declarar que lo que no dijo nunca lo dijo.

En medio de la polvareda, Bradley Cooper defendió la película en entrevista con “The Daily Beast”.

“No es una discusión política sobre la guerra. Es una discusión sobre una realidad. Y la realidad es esa gente que vuelve a casa y a la cual debemos cuidar”

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