Una ve la parte bonita de Hollywood y piensa que la vida de los actores es fácil. Pero no. Cuesta llegar, y aún más difícil es mantenerse en el circuito. Algunos apelan a la cara bonita o a películas efectistas como salvavidas. Sin embargo, también hay quienes -los menos- que buscan el camino largo, la experimentación de roles y proyectos, como una forma de vincularse a una escala más humana y menos industria de la actuación.

En esa habitación, hoy encontramos a Jake Gyllenhaal, 34 años.

Gyllenhaal no es un A-list, pero encarna al ver su currículum abraza una variedad de roles que lo hacen un actor destacado y en crecimiento, gracias a su versatilidad. ¿Un ejemplo? Bajó 12 kilos para “Nightcrawler” y de inmediato subió 7 kilos de puro músculo para “Southpaw”. La diferencia de este camaleón, entre las dos películas es elocuente:

  • “Nightcrawler”

Jake Gyllenhaal Nightcrawler

  • “Southpaw”

Jake Gyllenhaal Southpaw

Yep. I-rre-co-no-ci-ble.

Para “Nightcrawler”, Gyllenhaal se preparó comiendo muy poca comida y trotando 24 kilómetros desde el set a su casa, viviendo como un coyote, como reconoció en una entrevista en “Variety”. De ahí a “Southpaw”, que aún no se estrena, y donde interpreta al campeón de boxeo peso medio, Billy “The Great” Hope. ¿Cómo se preparó? 6 meses de trabajo físico durante 6 horas al días, además de clases de box en el gimnasio de Floyd Mayweather en Los Angeles.

Gyllenhaal, al igual que Robert de Niro en “Toro Salvaje” y Denzel Washington en “Huracán”, se convirtió realmente en un boxeador para darle realidad al asunto.

El actor ha cometido errores en su carrera -“El día después de mañana”, principalmente-, pero la clave en su ascendente CV es su disposición a la incomodidad, a salir de su zona de confort. Y aquí la muestra es evidente.

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A modo de bonus:

Tres de sus grandes películas son: “Donnie Darko” (2001), “Brokeback mountain” (2005), “Zodiac” (2007)

Es hermano de Maggie Gyllenhaal, a quien siempre recordaremos por su papel en “La Secretaria” (2002)

Maggie Gyllenhaal