Es difícil ver “Historia de un Oso” sin una lágrima corriendo por la mejilla. Es una alegoría que sale desde el corazón y con un mensaje potente: nunca más dictaduras, nunca más desaparecidos, nunca más torturados y nunca más exiliados.

El poder de ese relato -creado por Gabriel Osorio y producido por Pato Escala-, por cierto, acaba de convertirse en la primera película chilena en ganar un Oscar.

“Historia de un oso” está basada en la vida del abuelo de Osorio, quien fue detenido por la nefasta dictadura de Augusto Pinochet. Leopoldo Osorio pasó dos años en los calabozos, antes de ser enviado al exilio en Inglaterra, sin su familia.

“Durante mi infancia sentí la presencia ausente de mi abuelo, quien no estaba muerto, pero que no estaba presente en mi vida. Mi cortometraje no está basado en su vida, sino que inspirado en su ausencia y la marca que dejó en mí”, dijo Osorio.

En la entrega de los premios Oscar, Osorio y Escala reforzaron el mensaje y echaron mano al clásico Viva Chile

Como les decíamos, “Historia de un oso” es la primera producción chilena en ganar un Oscar, pero anteriormente existen otros chilenos en obtener la estatuilla: el director Alejandro Amenábar -quien ha hecho toda su vida en España, excepto por su nacimiento- lo recibió por “Mar adentro”, mientras que el fotógrafo Claudio Mirando obtuvo su Oscar por su trabajo en “Life of Pi”.