En diciembre de 2013 hablamos por primera vez de “Kung Fury”. En ese entonces parecía una locura, un proyecto Kickstarter con destino incierto. Un año y medio después, es una realidad: compite en el Festival de Cannes y rompe internet.

¿De qué se trata “Kung Fury”? De un policía renegado que un día, el mismo día en que su compañero es asesinado, se transforma en maestro del kung-fu por obra de un rayo. Con esas habilidades debe combatir al villano más grande de todos los tiempos: Adolf Hitler. O para efectos de esta película, Kung Führer.

La premisa suena ridícula y ese adjetivo se multiplica por un millón a la potencia de diez, luego de ver los 30 minutos que dura. “Kung Fury” es un homenaje pastiche a la absurda gloriosa década de los 80. De hecho, es como a si los 80 los hubieran metido en una juguera y el resultado fuera lo más desopilante que ocurrió durante esos años: raros peinados, ropa que hoy solo usaríamos como pijama, películas al estilo Van Damme, Steven Seagal o Lorenzo Lamas, un poco de Miami Vice, Street Fighter, He-Man, el delfín de Flipper, celulares-ladrillos… La lista de referencias es gigantesca y no podemos dejar de mencionar:

  • Un policía dinosaurio, Triceracop

Triceracops - Kung Fury

  • Guerreras vikingas, como Barbarianna

Barbarianna - Kung Fury

  • David Hasselhoff haciendo un cameo y como la voz de la canción original de la cinta: “True Survivor”

O sea, ok, para ser completamente honestos con ustedes, la película probablemente no ganará Cannes ni tampoco el Oscar, pero el combo descrito en las líneas anteriores debiera ser suficiente para convencerlos de invertir 30 minutos de su valiosísimo tiempo en verla. No se arrepentirán. Promesa

CORRE VIDEO, CON USTEDES “KUNG FURY”: