¿Recuerdan a Pee-wee Herman? Sí, Pee-wee, el hombre encerrado en la mente de un niño. Bueno, cúbranse con los trapos de la nostalgia porque Netflix* acaba de lanzar una nueva película basada en el personaje.

“Pee-wee’s Big Holiday” es una cinta que no busca premios de academia ni ser discusión en los salones de la alta cultura. Su pretensión es mucho más cercana y humana: llevarnos a ese estado de tardes de cine al que caímos tantos días de nuestras vidas frente a la TV. Diversión o escapismo, llámenlo como quieran, pero el punto aquí es que funciona.

Sí, pues. Ya la vimos.

Quizás lo más sorprendente de todo es como el actor que encarna a Pee-wee, Paul Reubens, se ve igualito a como lucía en los ochenta. Y eso que ya anda por los 64 años. En “Pee-wee’s Big Holiday”, por cierto, sigue siendo el tipo buena gente con su clásica sonrisita que vive en Fairville, un pequeño pueblo donde nada pasa y de donde nunca ha salido. Es una rutina que ama, pero que de a poco comienza a agrietarse.

El empujón final a la aventura es la aparición de Joe Manganiello haciendo de Joe Manganiello. Un galán esculpido como estatua griega y que por muy desigual que luce al lado de Pee-wee termina siendo una especie de alma gemela. Es el nacimiento de un bromance, un man crush, que incluso no deja de lado cierta tensión sexual. Al final del encuentro, Manganiello invita a Pee-wee para su cumpleaños, el cual será cinco días después en Nueva York, en el otro extremo del país.

Por supuesto, Pee-wee vence sus temores y decide embarcarse en la aventura de costa a costa para asistir a tan magno evento. Lo hace a través de la carretera, iniciando una serie de desafortunadas circunstancias que incluyen una visita a una comunidad amish, el encuentro con un hombre que vive en el bosque, un campesino que busca un esposo para una de sus nueve hijas y un trío de bandidas pulp que lo hacen cómplice del robo de un banco: Pepper, Freckle y Bella.

Hay varios chistes, unos tras otros, y situaciones extrañas y ridículas (que es parte del alma del personaje), pero nada como para desternillarse de la risa. “Pee-wee: Big Holiday”, repetimos, es una película livianita, ideal para una tarde de cine sentado en el sofá.

*La programación de Netflix varía según país