Muchos de los que hablamos mientras dormimos tenemos un gran temor, algo muy difícil de reconocer públicamente. Nuestro miedo es que digamos algo que nos delate o que de alguna manera nos comprometa. Y es obvio: Ninguno de nosotros quiere que nuestra compañera de lecho nos escuche hablar de nuestras andanzas en vidas actuales o pasadas; o escuche algo que en realidad no sentimos.

Lo bueno es que, al parecer, nuestra mente no es tan canalla como nosotros pensamos y está mayormente dispuesta a decir cosas carentes de coherencia.

El cineasta Adam Rosenberg hizo lo que muchos de nosotros alguna vez pensamos, pero nos dio flojera hacer: Grabar estos monólogos de dormido. Claro que Rosenberg se lo tomó en serio y decidió presionar Record y Play durante un año completo para obtener un amplio material y seleccionar las partes que formarían su video “The Somniloquist“.

Con algunas frases que tienen cierta lógica, pero con una alta presencia de incoherencias, palabras inventadas, el video representa una graciosa respuesta o confirmación a todos los que alguna vez temimos por nuestra locuacidad nocturna.