El sexto y penúltimo capítulo de la séptima temporada de Game of Thrones es historia. ¿De qué fuimos testigos en “Beyond The Wall”? Básicamente, el invierno está aquí y tiene un nuevo (y poderoso) aliado.

He aquí un recap, SPOILERS incluidos.

ARYA VS. SANSA

En la única trama distinta a la caza de los Night Walkers de este episodio, vimos cómo se intensifican las hostilidades entre las hermanas Arya y Sansa Stark.

La semana pasada, Littlefinger, puso en la cabeza de Arya que Sansa había traicionado a la familia. Todo por un papelito escrito a la fuerza por Sansa en que pedía a Robb (Q.E.P.D.) reconocer a los Lannister como reyes de los Siete Reinos.

Al tratar de recuperar el famoso papelito, Sansa comienza a hurgar entre las pertenencias de Arya, descubriendo las máscaras de las personas ajusticiadas por su hermana.

La confrontación entre ambas es tensa y de resultado incierto: Sansa sabe que el papelito puede menoscabar su poder en Winterfell, mientras que no sabemos dónde llegará la sed de venganza de Arya ante quienes confabularon para matar a sus padres. Si es que Catelyn Stark aún está muerta.

JONERYS VS. LOS WHITE WALKERS

El plan de ir a buscar un white walker más allá del muro, para mostrárselo a Cersei Lannister y convencerla de que la guerra no debe ser entre ellos, es un poco feble narrativamente, pero nos regaló una batalla épica, un romance y un giro táctico-bélico más que interesante.

Uno, la batalla. Jon Snow, junto a El Perro, Tormund, Gendry, Jorah y la Hermandad sin Estandartes cruzaron el muro para capturar un white walker. En la aventura enfrentaron a un oso zombie, fueron emboscados y perdieron a Thoros de Myr. Incluso el mismo Jon estuvo a punto de conocer su segunda muerte, sino es por la milagrosa aparición de su tío, Benjen Stark, un mítico ser que yace en un purgatorio (no está vivo ni muerto).

Dos, Jonerys. A salvo, pero convaleciente, Jon se rinde finalmente a Daenerys Targaryen. Chispitas de amor vuelan en los ojos de cada uno, mientras se toman la mano y él la llama “mi reina”. Si bien son tía y sobrino (aunque ellos no lo saben), ambos corazones galopan juntos por Westeros.

Tres:

Jon se salvó, pero la batalla con los white walkers significó la pérdida de uno de los tres dragones de Daenerys: Viseron. La criatura fue derribada con una jabalina de hielo lanzada por The Night King, quien luego lo revivió para sumarlo a su ejército de los muertos.

La balanza táctica-bélica se equilibra.

¿Qué pasara en el cierre de la temporada? Los dejamos con el adelanto del último episodio.