Netflix estrenó este viernes una nueva serie: Jessica Jones. Basada en el cómic de Marvel del mismo nombre, los 13 episodios de su primera temporada rondan en torno a la vida de una superheroína retirada del rubro, tratando de ganarse la vida como investigadora privada, especialmente detrás de amantes que se revuelcan en los callejones oscuros de Nueva York.

La vida no es simple -su departamento apesta y tenemos serias preocupaciones en torno a su higiene personal- para Jones (Krysten Ritter) y se complica aún más cuando empieza a escarbar en el caso de una chica de Omaha (Hope) que escapó de su pueblo natal. La investigación, sutilmente, la lleva a descubrir que su desaparición está estrechamente vinculada con los fantasmas de su pasado, encarnados por un tipo llamado Kilgrave (David Tennant), quien a través de sus poderes de persuasión dejó a Jones con serio desórdenes de estrés post traumáticos.

Intenso. Y después de ver un par de episodios, compartimos algunas razones por las cuáles tú también debes verla:

  • Es una working class hero

Jessica Jones no calza con el perfil de héroe con dinero o con situación económica resuelta. De hecho, anda a patadas con los piojos. Su departamento/agencia se cae a pedazos y está en un barrio obrero y esforzado, con vecinos ruidosos y todo eso. Dicho, esto igual tiene un par de amigas con recursos que pueden pararle la olla.

  • No usa trajes ridículos 

Jessica Jones Marvel

La foto es de la Jessica Jones de Marvel. Si esperabas una malla o leotardo similar en la serie de TV, lo sentimos. La Jessica Jones de Netflix muestra a una heroína mucho más humana y menos sexualizada, lo que es un avance en igualdad de género. Además, ¿cuándo han sido cómodos esos trajes para combatir? La propia Ritter se siente aliviada por la decisión

“Pateo un montón de trasero sin tener que usar una malla”, dijo en la revista “Rolling Stones

  • Rompe los moldes

Las almas impresionables, las que se golpean el pecho por mi culpa, mi gran culpa, probablemente no deberían ver Jessica Jones. Jessica dice lo que quiere, toma todo el alcohol que quiere, tiene sexo cuando quiere. Incluso hay relaciones entre personas del mismo sexo y de diferentes etnias. Suficiente para que a varios se le pongan las mejillas coloradas, pero un retrato real para quienes vivimos en siglo XXI y vemos que la sociedad evoluciona para bien.

  • Porque es buena, del verbo buena

El tejido de la historia y el desarrollo de la narración, a veces, puede ir en primera. Un poco lento, si se quiere. Sin embargo, esas pausas son necesarias para ir dándole la profundidad dramática que necesita y llegar a momentos que son ¡guaaa! El toquecito nocturno que tiene, además, le da el perfil de una serie bastante noir/dark que suma a los misterios que encierra la historia.

En serio, vean Jessica Jones. Todos están hablando de ella y no es de casualidad.