VOD es la sigla para video on demand, el sistema que permite a los usuarios qué ver en TV a través de un servicio de streaming. Netflix es el ejemplo más claro de lo que hablamos. También lo son Hulu, Amazon Prime, iTunes y tantos otros. La gran gracia es que, a diferencia de la TV tradicional, uno puede ver sus series o películas favoritas a la hora que se le dé la regalada gana, sin ser esclavo de una programación o una tanda de comerciales.

Sin embargo, todo VOD tiene un costo asociado: elegir no es una tarea fácil y es así como pasamos horas y horas haciendo scroll down y scroll up hasta seleccionar lo que queremos ver. Según el último informe anual de Ericcson Consumer Lab’s, esas horas y horas suman un promedio de 1,3 años de nuestras vidas.

1,3 años.

Midiéndolo de otro modo. Pasamos 45% por ciento más de nuestro tiempo buscando en un servicio de streaming que en hacer zapping con nuestro control remoto. El lado positivo es que el 63% de las veces estamos satisfechos con el contenido ofrecido en VOD, mientras que esa satisfacción cae al 51% en el mundo de la TV tradicional (imaginamos que esto incluye la TV por cable).

El estudio consideró los hábitos de 1.100 millones de espectadores alrededor del mundo y también incluye otras interesantes cifras como que el consumo de TV en dispositivos/servicios móviles (incluyendo sitios como YouTube) es 200 horas al año, un aumento del 85% desde 2012. Eso es 4 horas a la semana vs. 2,5 horas de TV  tradicional. Gran parte del cambio es empujado por usuarios que tienen entre 16-34 años.

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El mundo está cambiando.

Para saber más detalles este es el estudio completo del Ericcson Consumer Lab’s. (en inglés)