Mucho antes de que lo hicieran los Beatles, el bueno de Barrett Strong cantaba que “las mejores cosas en la vida son gratis” para luego agregar con cinismo que podían “dárselas a los pájaros y abejas”, porque el quería dinero.

Una gran canción, pero qué equivocado estaba.

El siguiente video demuestra que una experiencia bella, aunque un poco tenebrosa, puede estar a la vuelta de la esquina. Ahí, mientras estás metido en tus propios asuntos arriba de tu kayak, puedes encontrarte con un barco abandonado y corroído por la sal y las fuerzas de la naturaleza.

La experiencia de entrar a él navegando es imperdible, con esos sonidos del agua goteando y el metal crujiendo, por mucho que haya serios riesgos de contraer tétanos entre esos fierros oxidados.

Específicamente, esta embarcación está varada en Costineti, Rumania, una localidad llena de atractivos turísticos, hermosas playas y chicas tomando sol en topless. Para los inclinados a la exactitud, el barco abandonado se ubica en estas coordenadas: 43°57’38″N 28°39’2″E (de nada).

No sabemos quién fue el afortunado que grabó este video, pero es un verdadero recreo visual para quienes nos pasamos el día en la oficina, sin posibilidades de salir de vacaciones.