El ser humano no es la única especie con el privilegio de drogarse de manera recreacional. La prueba acaba de presentarla el programa de la BBC, Spy in the wild, que siguió por semanas a un grupo de lemures.

Yep. Estos primates estrepsirrinos endémicos de la isla de Madagascar también saben lo que es alucinar.

La merca para los lemures es cianuro (básicamente veneno) provisto por milpiés.

La transacción comienza cuando los lemures, aburridos en los árboles, se ponen a atrapar milpiés y los muerden. Eso hace salivar a los primates, quienes usan la saliva y los mismos milpiés para frotar su pelaje. La acción ayuda a liberar una sustancia que sirve de insecticida contra mosquitos llenos de malaria.

Sin dudas, algo muy necesario. Lo curioso para los investigadores es que el proceso es hecho con mucho entusiasmo por los lemures. En otras palabras, los muchachos entran en trance. Después del viaje, se le achican los ojos y les da sueño.

¯\_(ツ)_/¯