Ah, la juventud, les decíamos. Fuente de momentos gloriosos, pero también de las estupideces más épicas de la vida. ¿El caso de hoy? El #CondomChallenge o desafío del condón, el cual consiste en dejar caer un preservativo lleno de agua en la cabeza de un amigo para crear un efecto burbuja.

¿Qué? Siempre es mejor explicar esto con un video:

Los muchachos hablan en japonés, pero la idea se ha expandido por todos los países del mundo, gracias (?) a la viralidad de los hashtags en Twitter. La chiva o mentira es que

“Ayuda a generar conciencia sobre el sexo seguro, porque si cabe en la cabeza de un tipo, probablemente cabrá bajo la cintura”

Finito. Y basura. Pero al mismo tiempo que se el #CondomChallenge se multiplica, salen las voces que llaman a la cordura, que la tontera tiene algunos peligros que suelen ser soslayados en aquella época de la vida.

“Si bien soy una gran fan de cualquier cosa que promueva el sego seguro y tenga a nuestra juventud hablando sobre esto, el acto de ponerse una bolsa de látex ultra resistente en la cabeza me preocupa mucho, debido al potencial riesgo de asfixia”, señaló la doctora Helen Webberly a The Huffington Post UK.

En resumen, ocupa el condón para lo que lo inventaron y no para imbecilidades que eventualmente podrían reducir tus chances de tener sexo.