Lo hemos visto en las películas de James Bond, Rambo y un largo etcétera. El protagonista se lanza al agua y los malos de la película disparan ráfagas interminables mientras este nada y escapa de las balas.

Probablemente, conversaste y elaboraste teorías al respecto. Y quizás te darían ganas de probarlo, pero además de la dificultad de conseguir un arma nos da miedo hacer la prueba.

La tercera pregunta de la humanidad siemore ha sido: ¿Cómo se comporta una bala cuando llega al agua? ¿Cuáles son los riesgos de recibir un disparo mortal si te escapas debajo del agua en un río o lago?

El físico noruego Andreas Wahl lo sabe. El líquido vital genera una resistencia mayor que la del viento ante un disparo. Y estaba tan seguro de aquello, que se decidió a probarlo.

Puso un arma en un trípode anclado al fondo de la piscina, se metió a una piscina y con un improvisado mecanismo de poleas, se disparó.

Afortunadamente, vivió para contarlo y para subir este video que muestra su experiencia.