La tarea de vender un auto usado es más difícil en cuanto más viejo es el modelo ofrecido. A menos que tengas la imaginación, la habilidad y el ocio de Eugene Romanovsky.

El tipo necesitaba deshacerse de su viejo Suzuki Vitara 1996, un coche que a los ojos de hoy pertenece a la prehistoria. Sin embargo, eso no detuvo su afán y para poder venderlo creó un comercial digno del Oscar a los mejores efectos especiales.

En el clip, mientras presenta sus características (motor 1,6 litros, menos de 100 hp y transmisión manual), vemos al Vitara recorriendo los parajes de Jurassic Park, Mad Max e incluso en la misión a la Luna de la NASA.

La leyenda, la bestia, el héroe…

Ojalá alguien haya premiado su esfuerzo.