Junto con preguntas como ¿por qué mi novia se demora tanto en el baño?, ¿cuántos pares son tres moscas? y ¿por qué no me dan un aumento de sueldo?, uno de los grandes misterios de la humanidad ha sido: ¿cómo diablos se fabrican las pelotas de ping-pong?

Seamos honestos. Es la duda que nos ha atormentado desde hace años. Siempre que hemos usado estas pelotas para hacer bombas de humo o como parte de un juego sexual, nos hemos cuestionado lo mismo: qué tipo de magia hace que estos gentiles y nobles productos lleguen a nuestra vida.

El siguiente video lo aclara todo. El canal de YouTube de la International Tennis Table Federation se adentró en la empresa china DHS (Double Happiness) para resolver de una buena vez el enigma.

Aunque el video es a prueba de personas distraídas como tú y como yo, conviene indicar que todo parte con unos pequeños círculos plásticos hechos de acetato, muy parecidos a las hostias que descaradamente pedíamos en las misas domingo a domingo. Estas hojas son medidas para asegurar la calidad de la bola.

Luego, las hostias pasan por máquinas que le darán la forma de la mitad de una pelota mientras son mojadas por agua caliente para evitar que se quiebren. Posteriormente, las mitades pasan por otra máquina que corta las sobras de los bordes y las deja listas para unir ambas mitades.

Como la empresa de pelotas es generosa, pero sin exagerar, no es posible conocer la manera en que las pelotas obtienen esa forma perfecta que tanto nos llama la atención.

A continuación del proceso ultra secreto, las pelotas descansan por 15 días en un ambiente especial que se mantiene entre 40 y 50 grados Celsius. Después, las pelotas pasan por un control de calidad diferente: las que se venden al público pasan por un solo control, mientras que las de competición tienen dos controles.

Ahora, basta de tanto leer y presiona play en el siguiente video.