El diseñador Olly Gibbs de la revista Empire Magazine visitó hace un tiempo el Rijksmuseum de Amsterdam, Holanda. Ahí, en medio de los serios retratos que adornan sus paredes, se dio cuenta que todo era muy lúgubre y que el espacio necesitaba luz.

Fue así que, celular en mano, tomó FaceApp -esa que hace caras graciosas- y empezó a ponerle sonrisas a los amargos rostros de las pinturas. El resultado lo publicó en su cuenta de Twitter y su trabajo alcanzó fama mundial.

 

Aquí te mostramos parte de su divertido, pero ridículo paseo por el Rijksmuseum:

Fenomenal, ¿cierto?

 

Sobre El Autor

Periodista, romántico empedernido, sufridor confeso. Su vida es una película, una comedia romántica con toques dramáticos, pero comedia al fin y al cabo. Cree en Dios para los partidos de la Selección o cuando no puede olvidar a una fémina. Ama el tango y el Glam-Rock, pero no odia el reggaetón. No le gusta como sale en las fotos.