El agua no es lo mío. Estar en el agua es entretenido, refrescante y todo lo que quieras, pero para mí es un medio hostil. Estoy tan completamente seguro de mis nulas habilidades en el ambiente acuático, que tengo clarísimo que un naufragio el primero en morir sería yo.

Al mismo tiempo me genera fascinación la hazaña de Guillaume Néry, el hombre que ostenta el récord mundial de apnea, bajo 350 pies (106 m.) de profundidad sin ningún equipamiento.

¿La última hazaña del francés? Bucear en la piscina del Hotel Terme Millepini en Italia. Suena a poca cosa, pero la verdad es que no es cualquier piscina, sino que se le conoce como la Y-40, la alberca más honda del mundo, con 40 metros de profundidad (131 pies).

Ahora, la gracia principal de este “salto” es que Néry lo hizo aguantando la respiración y que su esposa Julie, que lo grabó en el descenso, también estaba conteniendo el aliento mientras su esposo hacía de las suyas.