Hace más o menos un mes, el Parque Arqueológico de Pompeya, subió a Instagram la imagen del cuerpo de un hombre fallecido durante la erupción del volcán Vesubio en el año 79 de la era moderna.

La fotografía muestra claramente al tipo tapado por la ceniza y con su mano derecha a la altura de la pelvis.

Con el tiempo, la instantánea se ha vuelto viral en todo el planeta, gracias a las mentes de alcantarilla de internet, quienes propagaron la idea de que el hombre murió mientras se autosatisfacía. Salieron memes e incluso la imagen lo ha hecho quedar, por los siglos de los siglos, como “El Masturbador de Pompeya”.

Al mirar la foto pareciera no haber otra explicación.

Sin embargo, la gente que va a la universidad no solo a tomar cervezas, sino que a estudiar cosas como la arqueología, sí tiene otra versión. Quizás no sea igual de divertida para contársela a tus amigos, pero es la verdad.

Pier Paolo Petrone, antropólogo de la Universidad de Nápoles, explica:

“No hay manera de demostrar que el hombre se masturbaba, y está fuera de lugar discutir tal afirmación con gente que gusta de perder el tiempo. El individuo en la foto es un hombre adulto, muerto por la piroclástica caliente -el gas caliente y la nube de ceniza que mató a la mayor parte de la población que vivía alrededor del Vesubio- con ambos brazos y piernas flexionados debido al calor.

Para ser aún más contundente, agregó:

“La mayoría de las víctimas humanas encontradas en Pompeya, a menudo muestran una extraña posición de brazos y piernas, debido a la contracción de las extremidades como consecuencia del efecto del calor en sus cuerpos después de la muerte”.


O sea, el tipo no era un onanista profesional, sino que un simple mortal al que se le contrajeron los brazos, dejándolo en una curiosa pose post mortem.