Todo ciclista urbano sabe que uno de sus principales enemigos en el camino -además de los peatones de cuneta- son los perros. No falta el can que sale en persecución de quienes se movilizan en dos ruedas.

En Sudáfrica, sin embargo, los perros parecen una anécdota ante la fauna que repentinamente puede comenzar a respirarte en la oreja. Un video grabado por Oleksiy Mischenko es la prueba. De visita por el parque Cabo de Buena Esperanza se encontró con dos ciclistas siendo perseguidos por una avestruz.

Espeluznante.

Para suerte de los pedaleros, la avestruz no parecía estar en un modo agresivo y todo quedó como una gran anécdota.