La historia está llena de ejemplos de infidelidades amorosas que terminaron en grandes tragedias. El drama pasional, sin embargo, no es un género exclusivo del ser humano. Este fin de semana, National Geographic presentó al mundo un triángulo amoroso entre pingüinos que acabó con una violenta y sanguinaria pelea entre dos machos. Todo, por el amor de una hembra.

El chisme es simple: un pingüino va de caza al mar en busca de alimento para su esposa. Cuando regresa, la encuentra con otro pingüino. A continuación vienen una pelea épica, a picotazo y aletazo limpio. El dato anécdotico: como los pingüinos no vuelan, sus alas tienen huesos con son usados como bates de béisbol. Cada pingüino puede dar hasta ocho aletazos por segundo.

Con una narración cebolla digna de periodista policial, National Geographic explica que es el esposo quien pierde y que la pingüina no tiempo para perdedores. El relato es cruel, también lo son las imágenes:

Que todos tengan un buen día, excepto por ese pingüino rompehogares.