Cuando el arte clásico se estrella con la cultura popular se producen mezclas híbridas difíciles de clasificar. El ejemplo más reciente es el cruce entre la pieza musical “Eine kleine Nachtmusik” de Wolfgang Amadeus Mozart y la modelo de tatuajes, Sara X, quien hace una interesante versión al ritmo de sus pechos.

Sí, Wolfgang Amadeus.

Utilizando una versión de dominio público de la Orquesta Filarmónica de Viena de 1936, Sara X se para frente a una cámara, en bikini, para sincronizar sus senos con cada nota de esta obra maestra.

Para quienes dudan sobre la innata e invaluable habilidad de Sara X en el repertorio motzariano, ella misma responde:

“Si bien mis pechos son muy falsos, el video es muy real… estoy flectando mis músculos pectorales y eso es lo que mueve mis implantes”

Ahora los dejamos el video y les pedimos hacer su propia crítica de arte: