Will Smith nació con un don especial: la plata y la fama se pegan a su cuerpo como si fueran garrapatas. Desde que remeciera el mercado de las sitcoms entre 1990 y 1996, con la recordada serie “El príncipe del rap”, lo suyo ha sido un frenético camino lleno de éxitos de taquilla. Saque lápiz y papel: “Bad boys” (1 y 2), “Independence Day”, “Men in Black” (1, 2 y 3), “Wild Wild West”, “Ali”, “I, robot”, “Hitch”, “The pursuit of happyness”, “I am Legend” y “Hancock”.

Smith es el único actor estadounidense en lograr más de 100 millones de dólares, en ocho películas consecutivas. También es el único en ser número 1, ocho veces seguidas, en la semana de estreno de de sus films. Si quiere metáforas, Will Smith es algo bastante cercano al cuento del Rey Midas. Todo lo que toca se convierte en oro.

O solía hacerlo.

Desde 2008 a esta parte del milenio, los números han comenzado la curva del descenso. El año pasado, por ejemplo, “Men in Black III” anduvo “a patadas con los piojos” en Estados Unidos, aunque salvó en el extranjero. Lo mismo ocurre ahora con el debut de la película que parecía estar destinada a marcar su renacimiento: “After Earth”, la cual apenas acumuló 27 millones de dólares en su semana de estreno. Lejos de los 130 millones que costó hacerla. La industria está cariacontecida y lanza preguntas, conceptos. ¿Es este un pequeño tropiezo o el signo de una gran caída? ¿Will Smith perdió su mojo? ¿Dejó de ser la cumbia?

“After Earth” es dirigida por el indio M. Night Shyamalan y cuenta la historia de un padre y un hijo que en un viaje espacial se accidentan cayendo en la Tierra, planeta que ha sido abandonado por los humanos, luego de mil años de desastres naturales. “La canica azul” ya no es lo mismo de antes y en ella viven peligrosos animales que deberán ser enfrentados por los protagonistas, Will Smith y su hijo en la vida real, Jaden.

La crítica ha sido generosa con la interpretaciones del dúo Smith. Sin embargo, a la película la destrozan. En el sitio rottentomatoes.com le dan apenas un 12%. “Es simple. Esta es uno de las peores cintas de 2013”, agregó más nocivo Richard Roeper, crítico de cine del “Chicago Sun-Times”, casi sepultando el plan de convertir el film en una trilogía. La pregunta sigue ahí: ¿qué pasó? Las hipótesis son varias: que perdió su toque para elegir proyectos (poco antes había rechazado el papel de Django Unchained”, por creer que no era un personaje suficientemente grande), los lazos de Smith con la Cientología (esa extraña religión que profesa Tom Cruise) y que están presentes en “After Earth”, sus excesivos y notorios esfuerzos de promover la carrera artística de sus hijos Jaden y Willow o el huracán que ha significado “Rápido y furioso 6”.

O quizás todos juntos. Pero una cosa es clara: Will no es el mismo de antes.